Gremios duros exigen a la CGT una marcha masiva contra la reforma laboral.
La tensión dentro de la Confederación General del Trabajo (CGT) ha llegado a un punto de ebullición. Mientras la cúpula de la central obrera define los detalles de lo que será el cuarto paro nacional contra la gestión de Javier Milei, los sectores más combativos del sindicalismo han salido a marcar la cancha con una advertencia clara: la huelga no puede ser solo un «quedarse en casa». La presión interna busca que la medida de fuerza incluya una movilización masiva al Congreso de la Nación para el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de reforma laboral.
El rechazo al «paro dominguero» y la presión de las bases
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se ha posicionado a la vanguardia de este reclamo, exigiendo que la central no se limite a un cese de actividades pasivo. Rubén Urbano, titular de la seccional Córdoba de la UOM, fue contundente al afirmar que la gravedad de la situación requiere una acción de mayor impacto. Según TN, los sectores más duros sostienen que «no sirve hacer un paro dominguero», ya que lo que está en juego no es una simple discusión salarial, sino una quita de derechos estructural para el conjunto de los trabajadores. Bajo esta premisa, exigen que el paro sea con movilización y por tiempo indeterminado.
Críticas internas a la conducción y el rol del transporte
Por su parte, desde el gremio ferroviario La Fraternidad, Omar Maturano también lanzó duras críticas hacia la estrategia de la conducción cegetista. Maturano aseguró que «los trabajadores se cansaron y empezaron a apretar en las bases por un paro», acusando a ciertos sectores de la dirigencia de haber intentado acuerdos que finalmente fueron sobrepasados por la realidad. Sin embargo, marcó una diferencia logística: el transporte realizará un paro total pero sin movilización propia, dado que la falta de servicios impide el traslado de los afiliados, aunque ratificó el compromiso de paralizar el país para atacar la medida de fuerza decidida por el triunvirato.
La reforma laboral en la mira: «Una redacción maliciosa»
En el centro del conflicto aparece el contenido de la reforma laboral, que para los dirigentes sindicales tiene una carga ideológica peligrosa. Cristian Jerónimo, referente del Sindicato del Vidrio y uno de los jefes de la CGT, sostuvo que la huelga busca ser «contundente» ante una ley que calificó como una «locura» redactada de forma maliciosa. El dirigente advirtió que el Gobierno nacional busca «romper la matriz sindical» para avanzar sobre las conquistas históricas, señalando específicamente la influencia de Federico Sturzenegger en el proceso. Pese al ímpetu de los sectores combativos, desde el ala dialoguista, como UPCN, descartan por ahora que la medida pueda extenderse por tiempo indeterminado.




