El Gobierno descontará el día a estatales que se sumen al paro nacional.
El Gobierno Nacional descontará el sueldo a estatales que adhieran al paro nacional del 19 de febrero. No habrá transporte público ni vuelos en todo el país. La tensión social y política en Argentina alcanza un nuevo pico esta semana. En la antesala de lo que será el cuarto paro general contra la gestión de Javier Milei, el Poder Ejecutivo lanzó una fuerte advertencia a los trabajadores del sector público. Desde la Casa Rosada confirmaron que se aplicarán descuentos salariales a todos los empleados estatales que decidan adherirse a la medida de fuerza convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) para este jueves 19 de febrero.
Una huelga total en coincidencia con el debate legislativo
El paro nacional no es casual: coincide con la fecha en la que la Cámara de Diputados tiene previsto tratar el proyecto de reforma laboral, tras su reciente paso por el Senado. Según C5N, fuentes oficiales ratificaron que la política de «día no trabajado, día no pagado» se aplicará de forma estricta para desincentivar el acatamiento en la administración pública. Sin embargo, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ya confirmaron que no solo se plegarán a la huelga, sino que desafiarán la directiva de la central obrera —que pidió un paro sin movilización— realizando una marcha hacia el Congreso de la Nación.
Rodolfo Aguiar, titular de ATE, justificó la decisión de movilizarse argumentando que «no es la mejor estrategia dejar vacío el Congreso» mientras se debaten leyes que, según su visión, afectan los derechos adquiridos. Por su parte, el sector del transporte garantizó un escenario de parálisis total: no habrá servicios de colectivos, trenes, subtes, taxis ni vuelos de cabotaje, lo que asegura un impacto masivo en el funcionamiento del país durante las 24 horas que dure la medida.
Los gremios que paralizarán el país este jueves
La adhesión al paro es transversal y afecta a los pilares fundamentales de la economía y los servicios. Además de los estatales nucleados en UPCN y ATE, la lista de sindicatos que cesarán actividades es extensa e incluye sectores clave:
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Transporte: La Fraternidad, UTA, Ferroviarios y Aeronáuticos (APLA, APA).
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Educación: SUTEBA, UDA, SADOP y gremios universitarios.
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Industria y Construcción: UOM, SMATA, Luz y Fuerza y la UOCRA.
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Servicios: La Bancaria, Comercio (FAECYS) y Sanidad (FATSA).
Omar Maturano, de La Fraternidad, fue tajante al señalar que la paralización será completa «como lo ordena la CGT», reforzando la idea de que la falta de transporte será el factor determinante para el éxito de la convocatoria. Las dos vertientes de la CTA (Autónoma y de los Trabajadores) también confirmaron su acompañamiento, sumando a organizaciones sociales y sectores rurales al reclamo.
Un escenario de confrontación abierta
El Gobierno se mantiene firme en su postura de avanzar con la reforma laboral pese a las controversias generadas por puntos sensibles como las licencias médicas. La advertencia sobre los descuentos salariales se suma a los protocolos de seguridad que las fuerzas federales podrían aplicar ante cualquier intento de corte de vías de comunicación o hechos de violencia durante la movilización de ATE.
Con el Congreso como epicentro del debate y las calles vaciadas de transporte público, este jueves se perfila como una jornada decisiva para el futuro de las reformas estructurales del oficialismo. La disputa entre el derecho a la huelga y la política de austeridad del Ejecutivo marcará un precedente en la relación del Gobierno con los sindicatos de cara al inicio de las sesiones ordinarias en marzo.




