Petroleros y Camioneros de Chubut se unen al paro contra la reforma laboral.
El panorama gremial en la Patagonia entra en una fase de máxima alerta. El Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, liderado por Jorge Ávila, ratificó su adhesión total al paro nacional de 24 horas convocado por la CGT. La medida, que se realizará sin movilización, surge como respuesta directa al avance del proyecto de reforma laboral en el Congreso de la Nación, pero también se ve impulsada por una crisis de incertidumbre que golpea al corazón de la cuenca del Golfo San Jorge debido a la reconfiguración de activos de YPF.
Incertidumbre en la cuenca y el fantasma de la desinversión
La decisión del gremio no es un hecho aislado, sino el resultado de un acumulado de tensiones en la industria hidrocarburífera provincial. Según ADNSUR, la huelga coincide con un momento crítico donde la falta de precisiones sobre el futuro de yacimientos estratégicos pone en riesgo miles de puestos de trabajo. La preocupación central radica en el proceso de salida de YPF de las áreas convencionales y la demora en las inversiones prometidas por las nuevas operadoras adjudicatarias.
Carlos Gómez, dirigente del sindicato, explicó que el cese de actividades será total durante la jornada en que la Cámara de Diputados inicie el tratamiento del proyecto de ley. «Se trata de un paro total en defensa de los derechos de los trabajadores, jubilados y pensionados», sentenció. La cúpula petrolera sostiene que la reforma laboral, sumada a la retracción de inversiones en áreas maduras, configura un escenario de «tormenta perfecta» para los operarios del sur argentino.
El conflicto por Manantiales Behr y la marcha a Rawson
Uno de los puntos de mayor fricción es el destino del yacimiento Manantiales Behr. El gremio denunció que la empresa que resultó ganadora de la licitación aún no ha concretado los desembolsos financieros comprometidos para 2026. Ante este incumplimiento, los trabajadores exigen que, si no se garantizan las inversiones, se evalúe al segundo oferente o se proceda a la reversión del área a la provincia de Chubut para asegurar la continuidad operativa.
Como parte del plan de lucha, se ha convocado a un plenario para este miércoles en Comodoro Rivadavia. Sin embargo, la acción de mayor peso político ocurrirá el lunes 2 de marzo: una movilización masiva hacia la ciudad de Rawson. El objetivo es presionar al Gobierno Provincial para que fije una postura firme ante YPF y las operadoras privadas, exigiendo garantías por escrito sobre la preservación de los niveles de actividad en la región.
Un frente unido ante la flexibilización laboral
El clima de cautela se extiende también a otras operadoras como Robella Energía e Interoil, cuyos movimientos financieros son seguidos de cerca por el sindicato. Para los petroleros y camioneros de Chubut, cualquier modificación que facilite la flexibilización de los convenios colectivos bajo el paraguas de la nueva ley nacional podría ser el puntapié inicial para un ajuste mayor en las condiciones de contratación del sector.
En conclusión, el conflicto trasciende la discusión parlamentaria en Buenos Aires. Se trata de una puja por el modelo productivo de la Patagonia. Mientras el Congreso nacional debate leyes de fondo, en las bases de Comodoro Rivadavia se lucha por certezas que impidan el vaciamiento de la cuenca. Las próximas semanas serán determinantes para medir la capacidad de resistencia de un sector que se siente amenazado tanto por la política legislativa como por la reconfiguración del mapa empresario petrolero.




