Argentina impulsa la flexibilidad del Mercosur tras pacto con EE.UU.
El escenario del comercio exterior argentino atraviesa un giro histórico que promete redefinir las relaciones dentro del bloque regional. Tras la formalización de un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos, el Gobierno Nacional ha manifestado su firme intención de avanzar hacia un esquema de mayor apertura.
El canciller Pablo Quirno subrayó que este paso no es un evento aislado, sino el eje de una estrategia que busca dotar al país de herramientas competitivas para insertar productos locales en mercados de gran escala, desafiando las estructuras rígidas que han caracterizado al Mercosur en las últimas décadas.
Un cambio de paradigma en la integración regional
La reciente alianza con la potencia norteamericana ha generado interrogantes sobre la convivencia de este pacto con las normativas del bloque sudamericano. Durante una conferencia de prensa brindada en la Casa de Gobierno, el canciller Pablo Quirno fue contundente al afirmar que Argentina busca “decididamente un aumento de la flexibilidad del Mercosur”.
Según Noticias Argentinas, el titular de la diplomacia argentina aclaró que este tipo de tratados se encuentran contemplados dentro de los marcos de participación de los países miembros, despejando dudas sobre posibles conflictos legales con los socios regionales.
Velocidad diplomática frente a la burocracia europea
Uno de los puntos que más resaltó Quirno fue la disparidad en los tiempos de negociación entre los distintos bloques. Mientras que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea demoró más de un cuarto de siglo en concretarse —proceso que recién ahora iniciará su camino de aprobación legislativa en el Congreso Nacional—, el entendimiento con los Estados Unidos se resolvió en poco más de un año. El ministro destacó que este logro es el fruto de una “estrategia consistente, de una relación construida sobre la confianza y una preparación seria y sostenida en el tiempo”, marcando un contraste con las demoras históricas de otros procesos de integración.
Inversiones y acceso a un mercado de 340 millones de personas
Más allá del intercambio de bienes, el Gobierno pondera que este nuevo tratado incorpora un componente vital para la reactivación económica: el fomento de capitales. Al respecto, el canciller puntualizó que «es el primer tratado en América Latina que tiene un concepto no solo de comercio, sino también de inversiones”.
Con la mira puesta en la desregulación y la previsibilidad, Argentina se prepara para competir en un mercado de 340 millones de habitantes. Según Quirno, este modelo de apertura consolida un rumbo donde los productos argentinos “van a ser muy bien recibidos”, transformando decisiones políticas en resultados tangibles para el sector productivo.




