Récord histórico: el cerdo se consolida como alternativa a la carne vacuna.
La mesa de los argentinos está atravesando una transformación estructural impulsada por la economía y los cambios en los hábitos de consumo.
El sector porcino cerró el ciclo 2025 con cifras sin precedentes, logrando posicionarse como el sustituto natural frente al constante incremento en los precios de la carne vacuna. Según los últimos datos oficiales, esta tendencia no es solo coyuntural, sino que refleja una consolidación de la cadena de valor porcina que ha sabido capitalizar su versatilidad y competitividad en góndola.
Cifras de faena y producción que marcan un hito sectorial
Durante el último año, la actividad alcanzó niveles de productividad nunca antes vistos en el país. Según Noticias Argentinas, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca relevó que la faena llegó a las 8.517.433 cabezas, mientras que la producción total se ubicó en 812.272 toneladas. Estos números representan un crecimiento interanual del 2,5% en el volumen de animales y un 3,4% en el tonelaje de carne producida, superando ampliamente las proyecciones iniciales para el 2025.
Este incremento en la oferta ha permitido que diversos cortes de cerdo se instalen definitivamente en el menú diario. La cartera agropecuaria destacó que este presente «fortalece la inserción en el ámbito local de diferentes cortes de carne de cerdo, como alternativa de consumo e instalando definitivamente, por versatilidad, costo y beneficios, sus bondades dentro del menú alimenticio argentino». La brecha de precios con la carne bovina ha sido el catalizador principal para que el consumidor final pierda el prejuicio y adopte el cerdo de forma regular.
El consumo interno y la expansión en los mercados externos
El dato más impactante del informe oficial reside en el consumo per cápita. En 2025, los argentinos consumieron un récord de 18,9 kg/hab/año, lo que implica un salto del 8,7% respecto al 2024. Este crecimiento del mercado interno se complementa con una sólida estrategia exportadora. Actualmente, Argentina cuenta con 54 mercados internacionales abiertos para carne y subproductos porcinos, lo que ha generado un ingreso de divisas de u$s 15.354.761, un 3% más que el año anterior.
Desde el Gobierno Nacional atribuyen este éxito a la previsibilidad macroeconómica. En un comunicado oficial, la secretaría señaló: “Estos argumentos validan el trabajo que se lleva adelante por el Gobierno Nacional, donde las distintas medidas tomadas otorgaron certidumbre a largo plazo y permitieron apuntalar el crecimiento”. Con una producción eficiente y una demanda que no deja de subir, el sector porcino se proyecta como uno de los pilares agroindustriales con mayor potencial para el 2026, desafiando la hegemonía histórica de la ganadería vacuna en el plato nacional.




