Diputados: gobernadores aliados garantizan quórum para la reforma laboral.
En una jornada marcada por la alta tensión política y cruces verbales de alto calibre, el oficialismo logró dar inicio a la sesión especial para tratar el proyecto de reforma laboral en la Cámara de Diputados de la Nación. Con la presencia de 130 legisladores en el recinto, el presidente del cuerpo, Martín Menem, dio por comenzado el debate a las 14:15, superando por apenas una banca el número mínimo necesario para sesionar.
La clave del éxito libertario residió en el respaldo de los mandatarios provinciales que, pese a sus raíces peronistas, decidieron aportar sus votos para destrabar el tratamiento. Según La Política Online, los bloques que responden directamente a Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Carlos Rovira (Misiones) fueron los que garantizaron la base numérica. Esta decisión generó una fractura expuesta en la oposición, especialmente cuando los catamarqueños Sebastián Nóblega y María Fernanda Ávila bajaron al recinto, despertando la furia de las bancadas kirchneristas.
Escándalo y gritos en el arranque del debate
El inicio de la sesión fue descripto por los presentes como escandaloso. La tensión estalló cuando la diputada tucumana Elia Marina Fernández, alineada con el gobernador Jaldo, fue increpada a gritos por legisladoras del bloque de Unión por la Patria, entre ellas Paula Penacca, por su decisión de sentarse a dar quórum. Ante los reproches, Fernández respondió con una frase que elevó la temperatura del recinto: «Ganen las elecciones», repetía con jactancia mientras los opositores la señalaban por su «cambio de bando».
La estrategia reglamentaria de Martín Menem también fue objeto de fuertes cuestionamientos. El jefe de la bancada peronista, Germán Martínez, denunció la falta de un acuerdo de labor parlamentaria y advirtió a los presentes: «se van a arrepentir» los que apoyen esta reforma. La situación casi se sale de control cuando Menem intentó dar por aprobada una moción de Gabriel Bornoroni a mano alzada, lo que provocó que referentes como Cecilia Moreau y Agustín Rossi se acercaran al estrado en medio de un griterío ensordecedor y aplausos de protesta.
El esquema de votación y el rol de los gobernadores
Tras una serie de maniobras reglamentarias y una votación nominal que arrojó 136 votos a favor del itinerario oficialista contra 107 negativos, la sesión retomó su curso. El plan diseñado por La Libertad Avanza contempla una jornada extensa, que podría superar las ocho horas de debate. Para agilizar el trámite, el oficialismo logró imponer que la votación en particular se realice por títulos y no por artículos individuales, una metodología que busca evitar un desgaste mayor en puntos sensibles del texto.
Además de los gobernadores del Norte, otros apoyos fueron fundamentales. El rionegrino Sergio Capozzi y el santacruceño José Garrido —este último siendo el número 129 que completó el quórum— resultaron piezas vitales para el Gobierno. Por otro lado, la influencia de mandatarios como Martín Llaryora se hizo sentir mediante ausencias estratégicas que terminaron favoreciendo la supervivencia del polémico fondo de indemnizaciones, uno de los puntos centrales de la reforma que el Ejecutivo busca convertir en ley.




