Después de la media sanción de la reforma laboral, el Ejecutivo lanzó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones. Ofrece amortización acelerada y devolución rápida de créditos fiscales para impulsar a las pymes.
El Gobierno de Javier Milei no frena su maquinaria reformista. Apenas 24 horas después de conseguir la media sanción de la Ley de Modernización Laboral en Diputados, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció el lanzamiento del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) , un nuevo paquete de beneficios fiscales destinado a micro, pequeñas y medianas empresas.
Según Noticias Argentinas (NA) , el objetivo es claro: reducir impuestos, fortalecer la competitividad y generar empleo genuino.
Menos impuestos, más producción
En un comunicado difundido a través de las redes sociales del ministerio de Economía, el Gobierno explicó que el RIMI brinda «un marco de certeza y reglas claras diseñado para micro, pequeñas y medianas empresas». El beneficio central es la reducción de la carga impositiva en bienes de uso, lo que busca incentivar la inversión productiva.
«Menos impuestos, más inversión y producción», sintetizaron desde la cartera económica.
¿Quiénes pueden acceder y con qué montos?
Podrán adherirse al RIMI las empresas categorizadas como micro, pequeñas o medianas, hasta mediana tramo 2 inclusive. Las inversiones productivas deberán realizarse durante los dos primeros años de vigencia del régimen.
Los montos mínimos de inversión varían según el tamaño de la empresa:
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Micro: USD 150.000
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Pequeña: USD 600.000
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Mediana T1: USD 3.500.000
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Mediana T2: USD 9.000.000
¿Qué inversiones están alcanzadas?
El régimen impulsa dos tipos de inversiones clave para el desarrollo productivo:
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Adquisición, elaboración, fabricación y/o importación de bienes muebles nuevos (con exclusión de automóviles).
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Realización de obras destinadas directamente a actividades productivas.
Los beneficios fiscales que cambian el juego
El RIMI ofrece dos ventajas impositivas centrales que buscan dar liquidez inmediata a las empresas:
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Amortización acelerada en Ganancias: permite una mayor deducción en los primeros ejercicios, lo que se traduce en más liquidez para reinvertir.
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Devolución de créditos fiscales: el recupero se hará en un plazo máximo de tres meses, una agilidad clave para el flujo de caja de las pymes.
El plan completo: reforma laboral + RIMI
Con la reforma laboral en camino a convertirse en ley y el RIMI ya en marcha, el Gobierno consolida su estrategia de transformación estructural. La combinación apunta a modernizar las relaciones laborales y, al mismo tiempo, aliviar la carga fiscal sobre las empresas que invierten.
«Fortalecer la competitividad de los sectores productivos, incentivar exportaciones y la creación de empleo genuino», resumieron desde Economía sobre los objetivos del nuevo régimen.
Las pymes, el corazón del entramado productivo argentino, ahora tienen un nuevo aliado. O al menos, eso promete el Gobierno..




