La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó la realización de una medida de fuerza por 24 horas para el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de reforma laboral
La protesta, que se desarrollará sin movilización al Congreso, amenaza con paralizar por completo el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y los principales centros urbanos del país ante la adhesión de los gremios del transporte.
Colectivos, trenes y subtes: ¿Cómo será la adhesión?
La clave de la jornada reside en la postura de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Si bien el gremio que nuclea a los choferes de colectivos suele definir su participación sobre la fecha, la expectativa oficialista y sindical apunta a una adhesión total. Esto afectaría a las más de 330 líneas que circulan por el AMBA, dejando a millones de usuarios sin servicio.
Por otro lado, el sector ferroviario y el subterráneo ya perfilan su participación. Según información difundida por el medio C5N, gremios como La Fraternidad y la Unión Ferroviaria, junto a los Metrodelegados (AGTSyP), ultiman detalles para sumarse a la protesta, siguiendo la línea de las últimas medidas de fuerza nacionales.
El rechazo sindical a los cambios legislativos
Desde la cúpula de la CGT, el secretario general adjunto de UPCN, Andrés Rodríguez, cuestionó duramente la iniciativa que ya cuenta con media sanción del Senado. Para la central obrera, el proyecto posee un sesgo «antisindical» y representa una quita directa de derechos adquiridos para los trabajadores.
A diferencia de otras ocasiones, esta vez la estrategia sindical apuesta al cese de actividades en los puestos de trabajo en lugar de una concentración masiva en las calles. No obstante, el impacto económico y social se sentirá con fuerza debido a la parálisis logística que implica la falta de transporte público durante toda la jornada parlamentaria.




