El organismo de 88 clérigos eligió al sucesor de Alí Jamenei, abatido el 28 de febrero en el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel. La designación se produce en medio de una guerra abierta y con la amenaza de Trump de que «no durará mucho» sin la aprobación de Washington. Mojtaba, de perfil bajo pero con gran influencia en el régimen, asume en el momento más crítico de la historia reciente de Irán.
Mojtaba Jamenei fue elegido como el guía supremo iraní para suceder a su padre Alí Jamenei, abatido el primer día del ataque lanzado por Estados Unidos e Israel contra el régimen islámico de Irán el 28 de febrero. El ayatolá «es presentado como tercer guía del sagrado sistema de la República Islámica de Irán, sobre la base de un voto decisivo de los respetados miembros de la Asamblea de Expertos», indicó el organismo en un comunicado difundido por medios iraníes. Según DW.
La designación pone fin a una semana de incertidumbre tras la muerte de Jamenei, en un contexto de guerra abierta con Israel y Estados Unidos. Mojtaba, de perfil bajo pero con una enorme influencia en las estructuras de poder del régimen, asume el liderazgo en el momento más crítico de la historia reciente de Irán.
La sucesión: un traspaso en medio de la tormenta perfecta
La Asamblea de Expertos, un órgano de 88 clérigos que se elige en las urnas cada cuatro años, fue la encargada de designar al sucesor. La elección se produjo bajo una enorme presión interna y externa: por un lado, las facciones del régimen urgían a definir el liderazgo para evitar un vacío de poder; por el otro, Donald Trump había advertido que el nuevo líder «no durará mucho» sin la aprobación de Washington.
Mojtaba, que hasta ahora se había mantenido en un segundo plano, es considerado el hombre fuerte detrás de muchas de las decisiones clave del gobierno de su padre. Su designación, lejos de calmar las aguas, promete profundizar la tensión con Occidente.
El desafío: liderar Irán en guerra y con la economía devastada
El nuevo líder supremo asume con desafíos mayúsculos. Irán está en guerra abierta con Israel y Estados Unidos, su economía está devastada por las sanciones y los bombardeos, y la población mira con cansancio un conflicto que ya lleva más de una semana y ha dejado más de mil muertos.
Mojtaba Jamenei deberá demostrar si está a la altura de su padre. El mundo, mientras tanto, observa con atención qué rumbo tomará la República Islámica bajo su nuevo líder.




