Un severo cuestionamiento a las políticas de haberes y bienestar del sector castrense encendió el debate sobre la sustentabilidad de las fuerzas de seguridad nacional.
El exjefe del Estado Mayor del Ejército trazó un diagnóstico sumamente crítico sobre la situación actual de las Fuerzas Armadas, con bajos sueldos y vaciamiento de la obra social.
La máxima autoridad del arma terrestre durante la década pasada desmenuzó las complejidades operativas y económicas que atraviesan los cuarteles. El exjefe del Estado Mayor del Ejército, César Milani, trazó un diagnóstico sumamente crítico y «caótico» sobre la situación actual de las Fuerzas Armadas. En diálogo con C5N, el militar retirado apuntó contra la gestión del Gobierno, con foco en el fuerte deterioro en los ingresos del personal, el vaciamiento de la obra social y lo que considera una contradicción flagrante entre los anuncios de equipamiento y el ajuste presupuestario real.
Esta coyuntura salarial forzó una reconfiguración de las normativas de servicio interno. Luego de que se conociera que, en una decisión inédita, el Gobierno habilitara a los militares a tener un segundo empleo, se desnudó la dura situación que afronta el personal militar y sus dificultades para llegar a fin de mes.
La licuación de los salarios militares
El análisis de los ingresos revela un rezago sistemático frente a los índices inflacionarios del último bienio, profundizando la brecha con otros sectores del sector público. Milani comenzó advirtiendo en conversación con Néstor Dib en Argentina en Vivo este sábado que la pérdida del poder adquisitivo del personal militar no es un tema nuevo, sino un proceso que se viene profundizando. “Este gobierno de que asumió este gobierno hace 2 años y medio que ha producido una licuación de salarios del personal militar. Es decir, el personal militar perdió en poder adquisitivo se queda un 30 a un 40%”, detalló.
La caída en la capacidad de compra de las escalas salariales bajas y medias ha modificado sustancialmente la dedicación horaria exigida históricamente por la institución. Al respecto, Milani precisó: “La El 60% del personal militar de jerarquías medias y bajas se encuentra por debajo de la línea de pobreza”.
Asimismo, remarcó que esta situación “no le permite a una cantidad importante de personal, especialmente, vuelvo a repetir, jerarquía medias y bajas, este poder dedicarse full time a la actividad este militar y por lo tanto tienen que recurrir a uno o dos empleos más para poder mantener a sus familias”. A esto se suma una brecha histórica con las fuerzas de seguridad federales (como Gendarmería, Prefectura y Policía Federal), las cuales perciben “un 30 o un 40% de diferencia” por encima de las Fuerzas Armadas.
Contradicción: anuncios de armamento vs. el presupuesto más bajo de la historia
En el plano de la inversión en infraestructura y reequipamiento, el oficial retirado expuso una asimetría entre las metas de adquisición de material bélico exterior y las partidas de funcionamiento cotidiano. Para el exjefe del Ejército, existe una «contradicción total» entre la propaganda oficial y la realidad financiera del área de Defensa. Mientras el Gobierno realiza «anuncios grandilocuentes» sobre la adquisición de aviones F-16, vehículos blindados Striker 8×8 o submarinos, el presupuesto real se encuentra en mínimos históricos.
“Ustedes fíjense que con los u$s300 millones, u$s300 millones que salieron los F-16 es aproximadamente un cuarto un cuarto de la licuación de salario que hubo en los últimos 2 años y medio”, comparó Milani, quien sugirió que con los recursos recortados a los sueldos “se podían haber comprado tres cuatro flotas de esos este de esos aviones”.
La reducción del gasto público ha impactado de forma directa en las capacidades de despliegue y mantenimiento de las unidades distribuidas en las distintas regiones militares. El exjefe militar denunció que el presupuesto de Defensa actual es “el 0,5%”, catalogándolo como “el presupuesto más bajo de la historia en el área de Defensa”. Para colmo, reveló que la situación se agravó recientemente: “hace un mes atrás, aparte de que tenemos el presupuesto abajo de la historia, se le han sacado $50 mil millones al área, que esto este influye en mantenimiento, sostenimiento, compra de materiales y hasta funcionamiento”.
El daño a la obra social militar y la deserción en las fuerzas
El estado del sistema de salud interna constituye otra de las problemáticas centrales que afectan las condiciones de permanencia de los cuadros profesionales. Según denunció, hace dos años y medio las Fuerzas Armadas contaban con una obra social equilibrada financiera y económicamente, pero las gestiones de «Luis Petri y ahora Carlos Presti» la han llevado a la quiebra.
“Han quebrado la obra social de tal manera de que la cita la asistencia en todo el país se han reducido de forma notable”, afirmó. Esta crisis de prestaciones golpea incluso a los pacientes más vulnerables: “En algunos casos este se han directamente anulado o han dejado de existir las prestaciones, en otros son deficitarias e inclusive con enfermedades este muy graves como enfermedades terminales”.
Este escenario de precarización prestacional y salarial aceleró la baja anticipada de recursos humanos altamente tecnificados, cuya formación demandó importantes partidas del erario público. Como consecuencia de este escenario, Milani advirtió sobre una masiva pérdida de capital humano calificado, señalando que en los últimos dos años se registró “una deserción de personal de cerca de 20 mil hombres”. Si bien aclaró que esto incluye a soldados que pueden volver a reclutarse, el verdadero daño está en los cuadros profesionales: “El problema son los cuadros, los oficiales y suboficiales que vienen con tres o cuatro años de formación y que después de la capacitación, después de lo que ha gastado el Estado en informarlo se están yendo de la fuerza”.
Finalmente, Milani concluyó que el relato oficial busca maquillar una realidad sumamente delicada mediante el «marketing político», mientras que en la práctica los gobiernos de corte liberal y libertario “le palmean la espalda, le dicen que está todo muy bien pero por otro lado le sacan el presupuesto, le sacan salario, le sacan este personal”.
