Trump declara la victoria sobre Irán pero mantiene la ofensiva militar.
En una jornada marcada por la máxima tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país «ya ganó» la guerra contra Irán. Según el mandatario republicano, las recientes operaciones militares lograron desmantelar la capacidad nuclear del régimen y neutralizaron decenas de buques de la armada iraní. A pesar de estas declaraciones de éxito, Trump advirtió que la ofensiva no se detendrá y continuará hasta asegurar el control total de las amenazas en la región.
Sin embargo, la realidad en el terreno muestra un escenario de conflicto abierto. Según Infobae, las fuerzas iraníes lanzaron este miércoles ataques contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz, exigiendo que cualquier navío que cruce el paso estratégico solicite «permiso» previo a Teherán. Los proyectiles alcanzaron al portacontenedores Express Rome y al carguero tailandés Mayuree Naree, elevando la crisis a un punto crítico para el comercio global de energía.
Bloqueo en el estrecho de Ormuz y crisis energética global
El estrecho de Ormuz, un punto vital por donde circula el 20% del crudo y gas natural licuado del mundo, se encuentra bajo un bloqueo de facto. El mando militar iraní ha declarado como «objetivos legítimos» a todos los buques vinculados con Estados Unidos, Israel o sus aliados. Esta situación obligó a los líderes del G7 a reunirse de urgencia para coordinar la liberación masiva de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, en un intento por frenar la escalada de precios, que ya subieron más de un 5%.
Alemania y Japón ya han confirmado su disposición para liberar reservas de manera inmediata. Mientras tanto, las labores de rescate en la zona continúan: la marina de Omán logró poner a salvo a 20 tripulantes del buque tailandés atacado, aunque todavía se busca intensamente a tres personas desaparecidas en las aguas del estrecho.
Escalada en el frente israelí y paradero de Mojtaba Khamenei
En paralelo, Israel ha intensificado su intervención con una «oleada masiva de ataques» contra objetivos de Hezbollah en Beirut y puntos estratégicos dentro de Irán. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, fue tajante al afirmar que la operación militar continuará «sin límite de tiempo». El conflicto también se ha desplazado hacia los Emiratos Árabes Unidos, donde drones iraníes impactaron cerca del aeropuerto de Dubái, dejando un saldo de cuatro heridos.
En el plano político iraní, la incertidumbre rodea al nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, quien no ha aparecido en público desde el inicio de los ataques masivos. Aunque circulan versiones sobre posibles heridas, el entorno presidencial asegura que se encuentra «sano y salvo». Hasta el momento, el costo humano en Irán es devastador, con reportes que indican más de 1.200 muertos y 10.000 heridos civiles desde que se desató el enfrentamiento armado.




