El ministro de Deportes iraní, Ahmad Doyanmali, confirmó que su selección no viajará a la Copa del Mundo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
La decisión es una respuesta directa a la guerra desatada por Washington y Tel Aviv contra Teherán, que ya lleva casi dos semanas y dejó miles de muertos. «Dado que este gobierno corrupto ha asesinado a nuestro líder, no hay condiciones de que podamos participar», lanzó en un durísimo comunicado. Según TyC.
Ahmad Doyanmali, ministro de Deportes de Irán, afirmó que su país no jugará el Mundial 2026 mediante un durísimo comunicado contra Estados Unidos, que horas antes le había abierto las puertas: «Dado que este gobierno corrupto ha asesinado a nuestro líder (Alí Jamenei), no hay condiciones de que podamos participar». Las palabras del funcionario iraní sacuden el mundo del fútbol a menos de tres meses del inicio de la máxima cita del deporte.
«Dos guerras en nueve meses y miles de muertos»: los argumentos de Irán para bajarse
Doyanmali continuó con su descargo: «Se nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses y varios miles de nuestros ciudadanos han sido asesinados. Por lo tanto, no tenemos ninguna posibilidad de competir de esta manera». Finalmente, aseguró: «Si el país organizador fuera otro, seguramente la comunidad internacional habría reaccionado y le habría retirado la sede», en diálogo con la Agencia Alemana de Prensa.
La decisión iraní no es caprichosa. Estados Unidos realizó dos ofensivas contra el régimen iraní desde que Trump asumió su segundo mandato. Primero, se desarrolló la Operación Martillo de Medianoche, que inició y terminó el 22 de junio de 2025 y consistió en bombardeos a tres centrales nucleares del país de Medio Oriente. Segundo, la guerra que inició el 28 de febrero y aún sigue en pie. De hecho, en las últimas horas, el mandatario republicano prometió represalias «nunca antes vistas».
El presidente de la Federación Iraní: «¿Qué persona sensata enviaría a su selección a Estados Unidos?»
Por otra parte, el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, preguntó: «¿Qué persona sensata enviaría a su selección nacional a Estados Unidos si la Copa del Mundo fuera tan política como lo fue la Copa de Asia?». El dirigente recordó lo ocurrido en Australia, donde el equipo femenino iraní no cantó el himno de su nación y seis jugadoras le solicitaron asilo al gobierno de Anthony Albanese.
Los Leones de Persia se habían clasificado para el Grupo G de la máxima cita del deporte, que iniciará el 11 de junio, y sus tres partidos obligatorios eran en Estados Unidos. Según su calendario, tenían que enfrentar a Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles y a Egipto en Seattle.
La ironía: Trump había abierto las puertas, pero los visados siguen siendo un problema
Minutos antes de las palabras de Doyanmali, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, había revelado: «Ayer me reuní con el presidente Trump. Hablamos sobre la actual situación en Irán y el hecho de que su equipo haya clasificado para participar de la Copa del Mundo. Durante la conversación, Trump reiteró que su combinado es, por supuesto, bienvenido a competir».
Sin embargo, los ciudadanos iraníes no son habilitados a entrar en Estados Unidos por el sistema de visados, que la administración de Trump volvió más estrictos y también afecta a Haití, Senegal o Costa de Marfil, también clasificados a la cita. La contradicción entre el discurso de bienvenida y la realidad migratoria es otra muestra de la compleja relación entre ambos países.
¿Quién reemplazará a Irán? Irak, el candidato más fuerte
Ahora, la FIFA debe buscar un sustituto. El apartado 6.7 del reglamento especifica que «si una federación participante se retirara o quedara excluida del Mundial de la FIFA 26, la FIFA decidirá a su entera discreción al respecto y emprenderá las acciones que considere necesarias. La FIFA podrá decidir, en particular, sustituir dicha federación por otra».
¿Qué equipos podrían verse favorecidos por esa retirada? Si se mantiene el cupo otorgado a la Confederación Asiática (8.5 plazas), la mejor posicionada sería la selección de Irak, que se ganó el derecho a jugar el repechaje internacional, el próximo 31 de marzo contra el ganador de la semifinal entre Bolivia y Surinam. En ese caso, podría acudir a esa repesca el equipo de Emiratos Árabes, que perdió ante Irak el ‘play-off’ de la zona asiática.
El mundo del fútbol, mientras tanto, asiste conmocionado a una de las decisiones más políticas de la historia de los Mundiales. La guerra, una vez más, le ganó al deporte.




