Disciplina libertaria: El Gobierno pone límites a sus diputados para frenar el «fuego amigo».
En lo que se percibe como uno de los momentos de mayor tensión política para la gestión de Javier Milei, la conducción del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara de Diputados decidió «bajar línea» de manera drástica. Ante una seguidilla de proyectos inconsultos que generaron ruidos innecesarios con la Casa Rosada, las autoridades parlamentarias fueron tajantes en la última reunión de bloque de este 4 de abril de 2026: “Nadie presenta nada sin que se autorice”.
El fin de la «agenda propia» en el Congreso
La tormenta política que rodea al Ejecutivo —alimentada por las investigaciones patrimoniales sobre Manuel Adorni, los polémicos créditos del Banco Nación y el caso $Libra— ha dejado al oficialismo con un margen de error inexistente. En este escenario, la aparición de iniciativas legislativas por fuera de la estrategia central encendió las alarmas en Balcarce 50.
Entre los proyectos que colmaron la paciencia de la cúpula libertaria se encuentran:
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«Justicia Completa»: La propuesta de la diputada Karen Reichardt para renombrar el feriado del 24 de marzo, que si bien sintoniza con el discurso oficial, es considerada «inoportuna» para las negociaciones en un recinto polarizado.
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Derogación del Aborto: Una carta de intención firmada por 10 diputados (incluyendo a Santiago Santurio y Santiago Pauli) para reflotar el debate sobre la Interrupción Voluntaria del Embarazo, un tema que el Ejecutivo prefiere mantener fuera de la agenda parlamentaria inmediata.
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Premios Martín Fierro: El proyecto de Virginia Gallardo para declarar de interés estos premios, lo cual choca frontalmente con la «batalla cultural» que el Gobierno mantiene con el sector artístico.
De «despertar leones» a la obediencia parlamentaria
El malestar también se nutrió de errores no forzados en la comunicación digital, como el reciente posteo de la diputada Juliana Santillán mencionando a un país inexistente desde hace décadas. “Ya no podemos hacer boludeces con el argumento del desconocimiento”, sentenció un legislador del bloque, reflejando la necesidad de profesionalizar la tarea legislativa.
De los 853 proyectos presentados en la Cámara Baja desde marzo, LLA es autor de 63. Sin embargo, la orden ahora es la unificación total. La premisa es clara: las prioridades las marca exclusivamente el Poder Ejecutivo. Aquella frase de campaña de Milei sobre «despertar leones» parece haber mutado, por necesidad política, en una estricta obediencia parlamentaria para evitar que el desgaste externo se profundice con fisuras internas.




