Una verdadera bomba política de magnitudes sísmicas sacudió el tablero nacional y reavivó de forma salvaje la grieta judicial que divide al país.
En medio de un escenario de extrema tensión institucional por las causas que involucran al riñón de la Casa Rosada, la máxima autoridad de la provincia de Buenos Aires rompió el silencio con declaraciones demoledoras.
Sin filtros y apelando a una ácida ironía, el mandatario bonaerense apuntó directamente contra la presunta doble vara que impera en los tribunales federales, encendiendo un feroz debate sobre la persecución política y el blindaje mediático del que gozarían los principales funcionarios del esquema libertario.
La contundente declaración pública que dinamitó el clima político se produjo durante una rueda de prensa improvisada con los medios acreditados. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, advirtió este viernes que «si Adorni fuera peronista estaría preso».
Con esta lapidaria frase, el referente opositor respondió a los interrogantes de la prensa respecto de las gravísimas denuncias que acorralan por estas horas al actual jefe de Gabinete de la Nación.
La furiosa comparación con Cristina y el fantasma de la prisión domiciliaria
Al profundizar en su descargo, Kicillof trazó una asimétrica e indignante diferencia que existiría, según su análisis, entre el tratamiento judicial exprés que reciben los dirigentes del arco opositor y la pasividad con la que se evalúa al oficialismo.
El mandatario provincial comparó de forma implícita el panorama del jefe de ministros con la situación procesal de la ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, quien actualmente se encuentra cumpliendo régimen de prisión domiciliaria tras la ratificación de la condena penal que recibió en el marco de la resonante causa Vialidad.
La arremetida del gobernador bonaerense se produce en un momento de extrema vulnerabilidad para el riñón del presidente Javier Milei. En las últimas horas, la controversia en torno al patrimonio del portavoz devenido en ministro se profundizó exponencialmente tras las solicitudes formales presentadas ante la Unidad de Información Financiera (UIF) para que se investigue de urgencia al jefe de Gabinete por presuntas maniobras de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, un frente judicial que amenaza con desestabilizar la primera línea del Gobierno.
La burla del pendrive: Kicillof busca 500.000 dólares para la provincia
Lejos de mermar la confrontación, el jefe de Estado provincial recurrió al sarcasmo para mofarse de las polémicas justificaciones patrimoniales que ensayó el entorno del funcionario nacional. Risueño ante las cámaras pero aclarando que hablaba «con respeto» debido a las exigencias de la prensa, el gobernador Kicillof lanzó un dardo envenenado: «Yo estoy buscando un pendrive para los recursos de la provincia». El letal comentario desató carcajadas entre los presentes y desnudó el absurdo de la defensa oficialista.
De esa forma tan particular, el líder de la provincia de Buenos Aires aludió directamente a la insólita explicación pública que Adorni brindó para justificar su inmensa fortuna declarada en activos digitales de alta volatilidad.
El jefe de Gabinete había asegurado ante los organismos de control poseer un capital financiero equivalente a unos 500.000 dólares en Bitcoin almacenados de forma física en un pendrive —dispositivo conocido técnicamente en el mundo cripto como billetera fría— por fuera del circuito bancario y el sistema financiero tradicional. El escándalo no hace más que escalar y promete nuevos capítulos de fuego cruzado entre La Plata y Balcarce 50.
