Irán desafía a Trump y mantiene bloqueado el Estrecho de Ormuz.
La tensión en Medio Oriente alcanzó un punto crítico este miércoles tras cumplirse un mes de conflicto abierto. La Guardia Revolucionaria de Irán ratificó que el estratégico Estrecho de Ormuz permanecerá cerrado para sus «enemigos», rechazando de forma tajante las exigencias del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario estadounidense había amenazado con una escalada militar total si no se restablecía de inmediato el tránsito en la vía marítima más importante para el suministro de petróleo a nivel mundial.
Ataque con misiles al petrolero Aqua 1 y control total
En una jornada de máxima hostilidad, los Guardianes de la Revolución confirmaron el impacto de misiles contra el petrolero “Aqua 1” en el centro del Golfo Pérsico. Según el comunicado difundido por la televisión estatal iraní, la embarcación —propiedad de Israel— quedó envuelta en llamas tras un “blanco preciso”. Qatar informó que el ataque se produjo dentro de sus aguas territoriales.
Desde el mando militar iraní subrayaron que no cederán ante las presiones de Washington: “La situación en el estrecho está firme y totalmente bajo el control de las fuerzas navales del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica”. El control de este paso se ha convertido en el eje central de la guerra que inició el pasado 28 de febrero.
Cruce de amenazas entre Washington y Teherán
Por su parte, Donald Trump utilizó sus redes sociales, específicamente Truth Social, para lanzar una advertencia devastadora, amenazando con bombardear a la República Islámica hasta devolverla a la “Edad de Piedra”. Estas declaraciones contrastan con su retórica del martes, donde sugirió una retirada en dos o tres semanas bajo ciertas garantías nucleares.
La respuesta de Teherán no se hizo esperar. El canciller iraní, Abbas Araghchi, afirmó a Al Jazeera que la confianza en las negociaciones con Washington es “cero” y advirtió que no aceptan “amenazas ni plazos”. Asimismo, el portavoz de Exteriores, Esmail Baghaei, tildó de “falsa y sin fundamento” la versión de Trump sobre una supuesta búsqueda de tregua por parte del «nuevo régimen» iraní.
Escalada regional y sospechas de armas químicas
Los combates se han extendido a múltiples frentes. En Teherán, los ataques aéreos alcanzaron el antiguo recinto de la embajada de EE. UU. Mientras tanto, Israel informó haber destruido una planta de producción de fentanilo en Irán, alegando que el régimen experimenta con el opioide sintético para fabricar armas químicas. Aunque Irán admitió el impacto en la fábrica Tofigh Daru, insistió en que allí solo se producen medicamentos hospitalarios.
La inestabilidad ha disparado el precio del petróleo Brent por encima de los 103 dólares el barril, lo que representa un aumento del 40% desde el inicio de las hostilidades. El impacto se siente en todo el Golfo: un dron incendió un tanque en el aeropuerto de Kuwait y en los Emiratos Árabes Unidos se reportó una víctima fatal en Fujairah.
Un saldo humano devastador en varios frentes
La situación en el Líbano es crítica tras la entrada de Hezbollah al conflicto el pasado 2 de marzo. Los ataques israelíes en Beirut han dejado miles de víctimas; las autoridades libanesas reportan más de 1.300 muertos y un millón de desplazados.
Hasta la fecha, el costo humano de la guerra asciende a más de 1.900 muertos en Irán, 19 en Israel y 13 miembros del servicio militar estadounidense, en un conflicto que amenaza con expandirse a pesar del plan de paz de 15 puntos propuesto por Washington.




