El proceso judicial que busca esclarecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento de Diego Armando Maradona ingresa en una etapa determinante
Este jueves, los tribunales de San Isidro recibirán el testimonio de profesionales clave de la Clínica Olivos, quienes asistieron al astro del fútbol mundial en los días previos a su deceso, con el fin de determinar la existencia de fallas u omisiones en el tratamiento de su salud.
La atención médica recibida por el exfutbolista durante su internación y posterior traslado domiciliario vuelve a situarse en el centro del debate judicial. El tribunal buscará profundizar en los detalles técnicos de la neurocirugía a la que fue sometido, la evolución posterior del paciente y los criterios que fundamentaron su externación hacia la vivienda de Tigre, donde finalmente falleció el 25 de noviembre de 2020.
Advertencias previas sobre los riesgos de la internación domiciliaria
La jornada contará con declaraciones de alta relevancia técnica, entre ellas la de Fernando Villarejo, jefe de terapia intensiva de la Clínica Olivos. El profesional ya ha manifestado en instancias anteriores sus serias discrepancias con el manejo del entorno de Maradona, calificando la situación de aquel entonces como sumamente compleja. Según los registros médicos, la institución de salud consideraba inadecuado trasladar al paciente a un domicilio particular en las condiciones en las que se encontraba.
El deterioro del ídolo popular se había hecho evidente públicamente el 30 de octubre de 2020, durante los homenajes por su sexagésimo cumpleaños en el estadio de Gimnasia y Esgrima La Plata. Aquella alarmante descompensación motivó su inmediato ingreso a la clínica Ipensa y la posterior detección de un hematoma subdural. Pese a las dudas iniciales de algunos especialistas sobre la urgencia de una intervención, se procedió a su traslado a Olivos por insistencia de su médico de cabecera.
Villarejo dejó constancia formal en la historia clínica sobre la necesidad de derivar al paciente a un centro de rehabilitación especializado y no a una casa particular de fin de semana, argumentando que la clínica no era un lugar idóneo para mantener al paciente sedado de manera indefinida.
Controles cardiológicos y la centralización de responsabilidades
Otro testimonio que genera amplias expectativas es el de Sebastián Nani, titular del área de cardiología de la institución médica. Los informes previos del especialista indican que Maradona no manifestaba patologías coronarias agudas de carácter inminente durante su estadía en el sanatorio, por lo que un evento cardíaco no figuraba entre los pronósticos esperables a corto plazo.
Sin embargo, Nani subrayó de forma consistente que se trataba de un paciente de alto riesgo sistémico que demandaba un monitoreo riguroso y constante. En sus declaraciones previas, el cardiólogo apuntó de forma directa hacia la figura del neurocirujano Leopoldo Luque, señalando que la responsabilidad primaria sobre el seguimiento diario, las decisiones de traslado y el control del paciente recaía de manera exclusiva sobre él en su rol de médico personal de cabecera.
Los detalles técnicos de la neurocirugía y el cierre del debate
El tribunal también escuchará a Pablo Rubino, el neurocirujano encargado de ejecutar la operación por el hematoma subdural el 3 de noviembre de 2020. Rubino ha defendido previamente la pertinencia de la intervención quirúrgica, argumentando que, a pesar de que ciertos parámetros clínicos generales no eran del todo óptimos, la cirugía resultaba indispensable para mitigar el cuadro neurológico que amenazaba la vida de Maradona.
La reconstrucción minuciosa de las horas previas y posteriores a esta intervención resulta vital para la fiscalía, que intenta probar la existencia de un plan de internación deficiente y desorganizado. La ronda de declaraciones de este jueves, que incluye también la comparecencia de Leopoldo Luque, intentará saldar los vacíos de información sobre las decisiones médicas que derivaron en la externación del «Diez» y evaluar si el desenlace fatal pudo haberse evitado mediante una praxis médica adecuada.
