Ola polar: El Servicio Meteorológico Nacional emitió advertencias amarillas por heladas severas y ráfagas que superarán los 90 km/h en la cordillera.
Un drástico cambio en las condiciones climáticas afectará de manera directa la estabilidad de los hogares en gran parte del país. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió de manera oficial una alerta amarilla por temperaturas extremas por frío, producto del ingreso de un potente sistema de altas presiones (anticiclón) que generará amaneceres helados y marcas térmicas bajo cero.
Heladas generalizadas y marcas térmicas inusualmente bajas
De acuerdo con el informe especial de Meteored, este sistema de alta presión mantendrá una marcada estabilidad atmosférica que bloqueará la formación de nubes, potenciando el enfriamiento nocturno. Como consecuencia, las temperaturas mínimas de las próximas jornadas se ubicarán entre 7 y 9 grados por debajo de los valores normales para esta época del año.
El SMN focalizó la alerta amarilla por frío extremo principalmente sobre los siguientes sectores:
- Entre Ríos: En los departamentos de Colón, Gualeguaychú, Islas del Ibicuy, Tala y Uruguay.
- Misiones: En las zonas de Guaraní, San Pedro, General Manuel Belgrano y la región alta de Montecarlo.
Este frente frío se mantendrá estacionado con fuerza hasta el día sábado, descartando por completo la probabilidad de lluvias para la franja central del territorio, pero consolidando mañanas con congelamiento ambiental y escarchas extensas.
Alerta por vientos destructivos en el norte
En paralelo al congelador que se instalará en el centro del país, la región del noroeste argentino experimentará un fenómeno meteorológico adverso. Rige una alerta por vientos intensos del sector oeste para las zonas cordilleranas de las provincias de Salta y Jujuy.
Las autoridades viales y de Defensa Civil solicitaron extremar la precaución en áreas como la Cordillera de Cochinoca, Rinconada, Santa Catalina, Susques, y las zonas de la Puna en Cachi, La Poma, Los Andes y Molinos. En estos sectores se esperan vientos sostenidos de entre 50 y 65 km/h, con ráfagas extremas que pueden alcanzar o superar los 90 km/h, complicando la visibilidad y transitabilidad en alta montaña.
