Conflicto pesquero: STIA denunció el traslado ilegal de merluza de Chubut a Mar del Plata sin procesar.
La industria pesquera de Chubut vuelve a ingresar en un escenario de alta conflictividad laboral y legal. El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) formalizó una grave denuncia ante las autoridades provinciales contra dos conocidos empresarios de Comodoro Rivadavia, acusándolos de enviar toneladas de merluza capturada en aguas locales hacia la ciudad de Mar del Plata para su procesamiento, eludiendo las normativas vigentes de valor agregado en origen.
La presentación gremial apunta a la fuga de materia prima y la consecuente pérdida de puestos de trabajo genuinos en las plantas procesadoras del territorio chubutense.
Barcos bajo la lupa y violación a la Ley de Pesca
La denuncia formal fue radicada ante la Secretaría de Pesca de la provincia y señala de forma directa a los empresarios Luis “Mono” Santander y Franco Mazzari. De acuerdo con el relevamiento satelital y operativo aportado por el sindicato, los buques pesqueros “Ana 3” y “Araucania” habrían transportado cargamentos de merluza entera y sin ningún tipo de manufactura previa con destino a las instalaciones de la firma pesquera “Plabal”, radicada en la provincia de Buenos Aires.
Desde la conducción del STIA argumentaron que esta maniobra constituye una abierta violación a la Ley Provincial de Pesca IX-157, además de vulnerar el Convenio Colectivo de Trabajo 372/04 y la Ley de Contrato de Trabajo. El nudo del reclamo legal estriba en que las capturas obtenidas mediante permisos otorgados por el Estado chubutense deben dinamizar la mano de obra regional, prohibiéndose el flete de recursos en estado fresco hacia otras jurisdicciones para evitar el vaciamiento de la actividad en las plantas locales.
Denuncian precarización laboral y evasión fiscal
La organización sindical elevó el escrito al secretario de Pesca de Chubut, Diego Brandan, advirtiendo que el impacto socioeconómico de estas operaciones lesivas trasciende las fronteras de las fábricas alimenticias.
“Estas maniobras no solo afectan gravemente a los trabajadores y trabajadoras de la alimentación, sino que además representan un golpe directo a la industria pesquera provincial y al Estado chubutense”, denunciaron formalmente desde la entidad gremial.
Asimismo, el STIA sumó un condimento de extrema gravedad al asegurar que el procesamiento definitivo de la merluza en los establecimientos de Buenos Aires se estaría llevando a cabo “con personal totalmente clandestino”. Según expusieron, esta triangulación pesquera promueve la precarización laboral extrema, consolida esquemas de evasión fiscal y destruye de forma deliberada el empleo registrado y de calidad dentro de la Patagonia.
Exigen inspecciones rigurosas y sanciones ejemplares
Este expediente reactiva un debate histórico y estructural en Chubut referido a la defensa del recurso natural y la obligatoriedad de procesar en tierra para derramar divisas en la comunidad. La legislación provincial estipula fuertes condicionamientos impositivos y punitivos para desalentar el traslado de pescado sin procesar, una barrera diseñada precisamente para asegurar el movimiento económico en los puertos de la región.
Ante este panorama, el gremio exigió que el Ejecutivo provincial ordene fiscalizaciones de urgencia en los muelles de descarga y aplique sanciones administrativas «ejemplares» contra los armadores y las empresas involucradas en caso de acreditarse el fraude. «El recurso pesquero debe quedar en Chubut y generar empleo para nuestra gente», concluyeron las bases, dejando la resolución del conflicto en manos de la Secretaría de Pesca, que deberá determinar las penalidades correspondientes en los próximos días.
