El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, denunció este lunes una acción de intimidación calificada como «extremadamente grave» por parte de los servicios de seguridad iraníes.
La acusación surge tras la retención e interrogatorio de dos diplomáticos franceses destinados en la embajada de Teherán.
Según reportó el sitio Euronews, ambos miembros del personal diplomático fueron “retenidos sin motivo durante varias horas, interrogados y, en el caso de uno de ellos, maltratado”, antes de recibir autorización para retornar a las dependencias de la delegación internacional.
Traslado de funcionarios y advertencia diplomática
El canciller francés confirmó que los dos agentes se encuentran actualmente “a salvo” y tienen programado su retorno a territorio francés en las próximas horas. Barrot les transmitió “todo su apoyo y toda su solidaridad”, al tiempo que precisó que los diplomáticos se desempeñaban como responsables de programas de apoyo a la sociedad civil en Irán, focalizados en el acompañamiento a sectores artísticos y científicos.
Ante la gravedad del hecho, el jefe de la diplomacia francesa sostuvo una comunicación directa con el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, para transmitir la postura del Gobierno galo:
“Esta vulneración gravísima e inadmisible de la integridad de nuestros agentes no quedará sin consecuencias”, afirmó Jean-Noël Barrot.
Contexto de tensiones internacionales
La denuncia ocurre días después de que el propio Barrot advirtiera públicamente que la Unión Europea mantendrá el esquema de sanciones contra la República Islámica de Irán en tanto el régimen de Teherán no desmantele formalmente su programa nuclear.
El incidente suma un punto de fricción directa en las relaciones bilaterales entre ambas naciones, mientras se aguarda el arribo del personal afectado a suelo europeo.
