Un giro inesperado sacudió la investigación judicial que rodea al entorno inmobiliario de Cristina Kirchner. María Soledad Calle, dirigente de La Cámpora e integrante de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), presentó un escrito a través de su abogado Pablo Slonimsqui para justificar la adquisición del departamento ubicado en San José 1.111, justo en el piso inferior de la expresidenta.
La sindicalista aseguró que desembolsó fondos propios para transformar el inmueble en la sede de una entidad de investigación, aunque la presentación omitió datos cruciales como la denominación oficial, las características o las actividades concretas que desarrollará dicha organización.
la defensa de calle ante la justicia: recursos propios y la sombra de una fundación
La polémica escaló en los tribunales en medio de los pedidos de allanamiento al departamento y las sospechas sobre la consistencia de su patrimonio. En sus declaraciones, la referente camporista afirmó que la compra respondió al proyecto de crear un «espacio destinado a una fundación de estudios para el desarrollo argentino». Los magistrados a cargo de la causa buscan determinar la trazabilidad de sus ingresos tras recibir documentación oficial de la UOM que confirma su relación laboral con el gremio metalúrgico.
Paralelamente, la investigación judicial puso la lupa sobre el parque automotor de la dirigente. Ante los cuestionamientos por el origen de sus bienes, su defensa técnica aclaró el origen de sus vehículos para descartar cualquier sospecha de enriquecimiento sin causa en la trama que envuelve al edificio donde la exmandataria cumple su prisión con tobillera electrónica.
la trama detrás de los autos de lujo: un bmw y la camioneta peugeot 3008
En el escrito judicial presentado por Slonimsqui, se detalló que la camioneta Peugeot 3008 de Calle fue adquirida en 2023 gracias a la venta previa de dos rodados de su propiedad: una Nissan Kicks y un Toyota Etios. No obstante, el punto de mayor controversia radica en la cotitularidad de un automóvil de alta gama de la marca BMW, vehículo que comparte registralmente con su pareja conviviente.
La defensa alegó que la incorporación de la sindicalista como cotitular del BMW responde a un esquema de organización familiar donde ambos cuentan con autorizaciones cruzadas para conducir, aclarando que la compra fue realizada exclusivamente con el dinero de su pareja y para su uso personal. Con este argumento, la representación legal de Calle busca despejar cualquier sombra de duda sobre incrementos patrimoniales injustificados antes de que la Justicia avance con la medida de allanamiento solicitada sobre el inmueble.
