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Una pareja de abuelos, de 92 y 86 años, fue abandonada ayer al mediodía por uno de sus hijos en un bar de la zona de 27 de Febrero y Corrientes, de Rosario, y nunca volvió a buscarlos. Los adultos mayores almorzaron, pasaron la tarde allí y luego fueron llevados a la comisaría 5ª, donde localizaron a otro de sus hijos, quien los fue a buscar a la seccional casi ocho horas después.

Todo comenzó en horas de la mañana cuando al parecer fueron desalojados por falta de pago del departamento que ocupaban en la zona de 27 de Febrero y Paraguay junto a su hijo.

Eran alrededor de las 12.30 del mediodía cuando Hugo (92 años) y Hilda (86) llegaron al citado bar en taxi acompañado por uno de sus hijos, quien los dejó en el bar y siguió su camino. Hugo se moviliza ayudado por un bastón y estaban con algunos bolsos, producto de la mudanza improvisada.

Los muebles, de acuerdo a lo que contó Hilda, fueron a parar a una guardería.

Los abuelos almorzaron en el bar y con el correr de las horas, las chicas que los atendieron y que trabajan en el lugar empezaron a preguntarse qué pasaba, al tiempo que los abuelos comenzaron a impacientarse, porque su hijo que los debía ir a buscar no llegaba.

Cuando les preguntaron, Hugo e Hilda afirmaron que «estaban esperando que llegara uno de sus hijos», contó Gabriel, el encargado del local gastronómico, quien admitió que luego se enteraron que «estaban de mudanza».

«Entraron al bar acompañados de una persona más joven, después nos enteramos que era su hijo, se sentaron a una mesa, y se quedaron como a la espera de que iba a volver. Almorzaron y pasaron las horas, pero nadie llegó», relató.

«Las chicas que los atendían se empezaron a preocupar, empezaron a preguntar y dijeron que estaban esperando al hijo, que nunca llegó», prosiguió, antes de aclarar que «entre las pocas pertenencias que tenían no había ningún número de teléfono ni nada».

«Lo único que decían es que estaban esperando al hijo y que estaban de mudanza», señaló.

Tras atenderlos en el bar por varias horas, llamaron a la policía, que «hizo una investigación, ayudado por los vecinos también, que aportaron algunos datos, y fueron hasta la casa, donde no había nadie. Finalmente dieron con el paradero de uno de sus hijos».

La pareja de abuelos fue llevada a la seccional 5ª, donde permaneció hasta que minutos antes de las 20 fue pasada a buscar por el otro hijo, Raúl, quien estaba en cama, puesto que estaba en rehabilitación, según aseguró.

«Lamentablemente papá y mamá quedaron en la calle, porque no pudieron sostener el alquiler», admitió casi al borde del llanto Raúl.

«La policía me notificó que tenía que venir a buscarlos. Yo estaba cama, porque estoy en rehabilitación», contó el hombre visiblemente consternado.

«Mi hermano, de acuerdo a lo que me dijo mi mamá, los dejó en un bar para comer y después no apareció más», señaló, al tiempo que admitió que tenía conocimiento «muy por encima» de la situación que atravesaban sus padres y su hermano, porque «si bien uno se quiere meter es como que no me dejaron. Algo sabía por la inmobiliaria, porque se comunicaban conmigo. Aparentemente la inmobiliaria dijo basta, hasta acá llegamos, y tuvieron que sacar los muebles y se quedaron en la calle».

Consultado sobre los meses que adeudada su hermano, señaló: «No, sabía que estaba achicando lo que debía, creo que quedó una deuda muy pequeña», al tiempo que admitió que «no tengo diálogo con mi hermano. Los números de celulares que me dio no están en uso».

Incluso contó que «hace 15 días, cuando estaba internado, mandé a uno de mis hijos al departamento, pero como no tiene portero, porque se rompió, no pudo entrar. Y yo no tenía llave del departamento, del edificio ni nada».

Admitió estar un poco sorprendido por la situación, porque sabía que «en algún momento se iban a tener que ir, pero no imaginé que iba a ser ahora, pensé que iban a tener un plazo».

Por lo pronto, y si bien Raúl admitió tener un espacio reducido en su casa, comentó que sus padres anoche iban a dormir en su departamento: «yo le doy la cama matrimonial…», alcanzó a decir antes de quebrarse y pedir disculpas por no poder seguir hablando tras vivir una situación desagradable, aunque seguramente no tan angustiante ni estresante como la que debieron soportar sus padres

Un hombre de 30 años acusado de haber cometido cinco homicidios en ocho meses, todos de 2015, fue condenado este jueves a una pena única de prisión perpetua, en el marco de un juicio oral y público realizado en los Tribunales porteños por dos de esos crímenes, cometidos en la ciudad de Buenos Aires.

Se trata de Javier Hernán Pino, quien sumó así una tercera condena a prisión perpetua, dado que por los otros tres hechos –dos de ellos tuvieron como víctimas a dos hermanos rosarinos y al tercero lo perpetró en una localidad de Santiago del Estero– ya había sido condenado también a la máxima prevista en el Código Penal, con lo cual la nueva sanción quedará unificada con las demás. El entrerriano cumplirá la pena en la cárcel de Coronda, donde estuvo apresado todo este tiempo.

Pino escuchó la lectura de la sentencia con la mirada enfocada en el piso, como en casi todo el desarrollo del juicio oral. Y apenas levantó la vista para dedicarle una mirada y una sonrisa burlona a la hermana de una de las víctimas, quien se encontraba en la sala a la espera de la resolución de este juicio.

“Por lo menos que no siga matando gente”, dijo luego del veredicto, conmovida y en medio de lágrimas, Daniela Sosa, hermana de Claudia Sosa, de 32, asesinada el 8 de abril de 2015 de un balazo en la nuca en el departamento en el que vivía, en Tucumán 1545, cerca de los Tribunales de Capital Federal  y frente a la ex comisaría 3ª.

Según lo acreditado en el juicio, el asesino se llevó de ese lugar una computadora, un celular y unos 1.900 pesos y dejó en la escena del crimen la vaina servida calibre 9 milímetros que, después se supo, salió de la pistola de su propiedad.

En los días previos al homicidio, Pino había intercambiado con Claudia Sosa 83 mensajes de texto. El asesino serial tenía una amistad con ella, que era masajista, e incluso la había ayudado a mudarse a ese departamento. El hombre dejó su ADN en una cucharita hallada en una taza de café que tomó en la casa.

El otro crimen juzgado en este proceso que concluyó este jueves, Pino lo había cometido dos meses antes que el de Claudia, el 16 de febrero de 2015. En este caso la víctima había sido un comerciante de nacionalidad china llamado Ni Qi Fu, de 40 años, a quien le disparó ocho balazos que impactaron en cabeza, tórax, abdomen y brazo izquierdo.

Tanto en estos dos casos como en los otros tres homicidios, el modus operandi de Pino –detenido finalmente en octubre del 2016 en la localidad de Frías, en Santiago del Estero– fue el mismo: establecía vínculos de confianza con sus víctimas para luego cometer los homicidios y robarles. Casi siempre les disparó por la espalda y con una pistola calibre 9 milímetros con silenciador.

De hecho, Pino, oriundo de Entre Ríos  y que cumplirá su condena en la cárcel de Coronda, es comparado con el mayor asesino serial de la historia criminal argentina, Carlos Robledo Puch, conocido con el nombre de “El Ángel de la Muerte”.

Los otros tres homicidios por los que Pino ya fue condenado en otros dos juicios a prisión perpetua son el de Ariel Fernando Ríos (28), un playero de una estación de servicio de la localidad salteña de El Galpón, el 13 de julio de 2015, y el de los hermanos Agustina (28) y Javier Ponisio (25), cometidos el 16 de octubre de 2015 en Rosario.

Por ese motivo, la condena a prisión perpetua resuelta este jueves por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 3 de la Capital Federal por “homicidio criminis causa, en concurso real con robo agravado por uso de armas de fuego”, quedó unificada con las otras dos.

Así lo resolvieron por unanimidad los integrantes del Tribunal, conformado por los jueces Gustavo Rofrano, Miguel Ángel Caminos y Gustavo Valle, y coincidió con el pedido que había sido planteado por el Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Andrés Madrea.

“Se cierra una etapa muy dolorosa”

“Él no va a matar más a nadie, es el único alivio que voy a tener después de cuatro años, y ojalá que la Justicia siga actuando así porque hay mucha gente que lo necesita”, expresó en diálogo con C5N Daniela, hermana de la masajista Claudia Sosa (32).

Al finalizar la audiencia, ya en la puerta de los Tribunales porteños, la mujer dijo que el condenado conocía a Claudia y que el día del homicidio “le robó todos los ahorros de su vida, con los que ella iba a viajar una semana después a Estados Unidos a probar suerte”.

“Mi hermana era una persona común, como todas las que mató (Pino), personas que trabajaban y que buscaban una buena vida”, dijo Daniela, tras lo cual agregó que “todas las víctimas le brindaron (al condenado) un lugar para quedarse, bañarse y cobijarse” antes de que los matara “por placer”.

Daniela celebró que “por treinta años Pino no pueda hacer absolutamente nada”, porque “una persona así haría desastres y no puede estar insertada en la sociedad”.

“La Justicia trabajó muy bien, no me puedo quejar, y lo hicimos todos juntos y apoyándonos”, finalizó.

Cronología de un asesino serial

Los cinco homicidios por los que Javier Hernán Pino, de 30 años, fue condenado a tres penas a prisión perpetua se iniciaron en febrero de 2015 en Capital Federal, continuaron en la provincia de Salta y terminaron en octubre de ese año en Rosario con el doble crimen de dos hermanos.

Los dos primeros casos fueron en Capital Federal y son por los que este jueves fue condenado a su tercera máxima pena por el TOC 3.

16 de febrero de 2015: el comerciante chino Ni Qi Fu, de 40 años, fue asesinado de ocho balazos que impactaron en cabeza, tórax, abdomen y brazo izquierdo, en su supermercado de la calle Matheu 29, en Balvanera. Todos los balazos fueron efectuados con una pistola calibre 9 milímetros. En la escena se recuperaron tres vainas y dos proyectiles y del local faltó dinero. El asesino ocultó el cadáver entre dos góndolas y lo tapó con cajones. Dos testigos vieron intercambiar bromas entre Pino y el comerciante antes de que éste fuera asesinado.

8 de abril de 2015: La masajista Claudia Sosa, de 32, fue asesinada de un único balazo en la nuca en el departamento de planta baja que alquilaba en la calle Tucumán 1545, en el barrio de Tribunales, y su cadáver fue hallado una semana más tarde, cuando los vecinos se quejaron del olor nauseabundo que provenía de la vivienda. Según lo acreditado en el juicio, Pino se llevó una computadora, un celular y unos 1.900 pesos y dejó en la escena la vaina servida calibre 9 milímetros de su pistola. También había intercambiado 83 mensajes de texto con la víctima previos al crimen y dejó su ADN en una cucharita hallada en una taza de café que tomó en la casa.

13 de julio de 2015: el playero Ariel Fernando Ríos, de 28, fue asesinado de un balazo que ingresó por encima de la oreja izquierda en una estación de servicios de la localidad salteña de El Galpón. Según lo acreditado por la Sala II del Tribunal de Juicio de Metán, que lo sentenció a su primera perpetua el 10 de mayo de 2017, Pino se ganó la confianza de Ríos y lo asesinó para robar la recaudación, que alcanzó los 70.000 pesos. En ese juicio, Pino lloró, pidió perdón a la familia de Ríos, dijo que el disparo fue accidental y que sólo había ido a robar porque necesitaba dinero para ayudar a su padre que estaba enfermo y había sido detenido en Santiago del Estero por el robo a una financiera.

16 de octubre de 2015: los hermanos Agustina, de 28 años, y Javier Ponisio, de 25, fueron ejecutados de ocho balazos –tres para chica y cinco al muchacho–, con una pistola con silenciador en un doble crimen ocurrido en su casa de la zona sur. Pino se llevó de allí 25.000 pesos, joyas y electrónicos. Se había hecho amigo de Agustina y quedó grabado por una cámara de seguridad saliendo en su auto de la casa, ubicada en Castro Barros al 5500, y fue reconocido por la familia de las víctimas. Al rastrear su teléfono celular, los pesquisas ubicaron a Pino en la localidad de Frías, en Santiago del Estero, donde lo detuvieron cinco días después del doble crimen y le secuestraron pertenencias robadas a los hermanos y dos pistolas marca Taurus calibre 9 milímetros, una de las cuales fue la usada en los cinco homicidios. Por este caso, Pino aceptó un juicio abreviado y el tribunal de primera instancia de Rosario lo condenó el 10 de noviembre de 2017 a su segunda prisión perpetua.

 

 

El Ciudadano Web

«Yo vengo todos los domingos, excepto cuando llueve o hace 50 grados». Esta es la historia de un nene apasionado por la causa Malvinas, que se convirtió en el disparador para una ceremonia en la que el Concejo Municipal de Rosario lo declaró ciudadano distinguido. Junto a ex combatientes, Ignacio Elías recibió el galardón en el Monumento a los Caídos, adonde va cada domingo a limpiar las placas con los nombres de los héroes fallecidos.

La tarea de “Nacho”, de 9 años, comenzó meses después de enterarse por televisión de que un grupo de hinchas de la Universidad de Chile había vandalizado el cenotafio ubicado frente al Monumento Nacional a la Bandera. Para entonces ya llevaba dos años interesado por el tema de las islas a partir de una charla de su maestra en el jardín e incluso celebró su sexto cumple con una torta que las tenía dibujadas con la bandera argentina de fondo.

Cuando se enteró de que habían dañado el sitio conmemorativo, el nene le pidió a sus padres que lo llevaran para colaborar con la restauración. “No veníamos porque mi esposo trabaja en una librería y vivimos todo el día trabajando”, recordó su madre a la agencia Télam tras el acto que organizaron ediles de la ciudad junto al Centro de Ex Soldados Combatientes.

El que sí pudo ayudar a Nacho a cumplir la idea fue su abuelo. Aunque este domingo no pudo acompañarlo por problemas de salud, Miguel fue quien aceptó la invitación y lo ayudó desde entonces, aunque en otras oportunidades también se sumaron su hermana y su prima.

El presidente del Centro de Ex Soldados Combatientes, Claudino Chamorro, y el concejal radical Pablo Javkin le entregaron el certificado a Ignacio, que lo recibió con alegría, vestido con una remera blanca de Malvinas, pantalón gris y negro camuflado, y zapatillas grises.

El paño y el limpiador en aerosol se volvieron parte del ritual semanal y con el correr del tiempo convirtieron al hombre y a su nieto en figuras habituales sobre el parque ubicado en la costa central del río Paraná. El año pasado, Nacho fue reconocido por un grupo de ex combatientes, que le regalaron una bandera y una medalla de las islas, pero no se quedaron ahí a la hora de destacar el impacto de la historia del niño y su relación con la causa Malvinas.

Chamorro le expresó a Ignacio durante el breve acto que «Malvinas es algo que no se tiene que olvidar nunca y vos, con lo que estás haciendo, estás compartiendo los mismos valores por los que nosotros luchamos en Malvinas. Por eso sos un orgullo, por tu compromiso, y sos una personita que lleva adelante la causa Malvinas para el futuro».

Con apenas 9 años, Ignacio ya tiene el diploma de honor que los ediles de la ciudad aprobaron a fines del mes pasado, pero no sólo se llevó eso. Además de leer libros sobre la historia de las islas y de la guerra, el flamante ciudadano distinguido sueña con ser jugador de fútbol y por eso también se llevó de regalo una camiseta de Newell’s firmada por los jugadores del plantel.

 

 

Contexto Tucumán

El martes pasado, una vecina del barrio rosarino de Ludueña se acercó hasta un contenedor de basura para tirar una bolsa de residuos cuando de repente se encontró con una imagen macabra: en el interior, mezclados con los desperdicios, había al menos 30 esqueletos de perro y cráneos sueltos, perfectamente faenados.

El hallazgo se produjo en la calle Santa Fe al 4900. Poco después, la mujer le dijo a un canal de televisión local que «aprovecharon hasta el último pedacito de carne«. Infirió que la carne de esos perros habría sido puesta a la venta.

La sospecha de la vecina tiene cierto fundamento y es compartida por las sociedades de protección animal de Rosario, que a partir del descubrimiento decidieron adelantar para hoy una marcha contra el maltrato animal que tenían estipulado realizar en junio. «Estaban eviscerados, quedaban sólo los huesos. Estaban faenados, eso es lo llamativo. Nunca pasó en Rosario y no nos quedan dudas de que lo hicieron para comercializar esa carne. Ahora la Justicia debe investigar y determinar quién lo hizo. Queremos que se esclarezca», dijo Carla Alderete Carnevale, una activista independiente y organizadora de la movilización.

Como nadie hizo la denuncia judicial, la oficina de Maltrato Animal del Ministerio Público de la Acusación de Rosario, a cargo de Mariela Oliva, intervino de oficio y espera los resultados de algunas actuaciones policiales para poder avanzar en el caso.

La preocupación ahora pasa por determinar si los 30 cadáveres son un hecho aislado o parte de algo más complejo. «Fue muy cruel lo que hicieron, pero el problema es que esto puede ser parte de algo más oscuro. Si faenaron 30 animales de la manera que lo hicieron y los descartaron así, claramente es gente que sabe, y quién sabe si vendieron antes», alertó la protectora de animales. «Queremos que se esclarezca porque esto puede esconder detrás un tema aún más grave por la forma en la que cortaron los animales, no es cualquier cosa. No fueron cadáveres mordisqueados así nomás», advirtió.

La ley que se habría violado al faenar estos perros es la Ley Provincial 14.346 sobre malos tratos y actos de crueldad a los animales. De acuerdo con la normativa santafesina, aquel que inflija malos tratos y actos de crueldad a animales domésticos podría recibir de 15 días a un año de prisión.

«Practicar la vivisección con fines que no sean científicamente demostrables en lugares o por personas que no estén debidamente autorizados para ello; mutilar cualquier parte del cuerpo de un animal, salvo que el acto tenga fines de mejoramiento, marcación o higiene de la respectiva especie animal o se realice por motivos de piedad», reza la ley sobre lo que castiga.

Hay un dato que podría arrojar alguna luz sobre el macabro hallazgo. Alderete reveló que están esperando el resultado del análisis de una muestra de carne para milanesa aportada por una vecina, quien después de probarla, notó algo extraño en su sabor y decidió conservarla.

«Es una mujer que nos dijo que le supo raro cuando comió y que el color era extraño. La guardó en el freezer y después cuando vio la noticia de los cadáveres de los perros, se lo entregó a Bromatología del municipio para que digan qué tipo de alimento es. Esperamos ahora los resultados y esperamos que se haga justicia. Es carne que no es buena para el consumo humano. No sabemos en qué condiciones fue conservada», denunció la activista.

Desde el Instituto del Alimento de Rosario dijeron a Infobae que por el momento no recibieron ninguna denuncia sobre la venta de carne de perro y dijeron estar al tanto de lo ocurrido en el barrio Ludueña, aunque por el momento no intervinieron.

La Marcha contra el Maltrato Animal se realizará hoy desde los Tribunales de Rosario hasta la esquina de Moreno y Pellegrini a partir de las 20:30. Se trata de la tercera movilización que un grupo de distintas sociedades protectoras de animales vienen llevando a cabo en esa ciudad. Tradicionalmente se hace en el invierno, pero debido al impacto que produjo el hallazgo de los perros faenados, los tiempos se aceleraron. «Que se haga justicia por las 30 almas faenadas en Santa Fe al 4900 y por todos los inocentes que mueren cada día!!! Cada vida vale!!!. Rosario dice basta de muertes, basta de maltrato, que se cumpla la Ley Sarmiento, maltrato animal al código penal!!!», pidieron activistas en las redes sociales.

 

 

 

Infobae

Tal como es habitual y después de haber terminado el año como el máximo goleador de las principales ligas de Europa, Lionel Messi aterrizó en el aeropuerto de Fisherton para disfrutar de las vacaciones de Fin de Año.

La ‘Pulga’ pasará las Fiestas Navideñas en su Rosario natal, como lo suele hacer cada año. En dicha localidad se reunirá con sus seres queridos y amistades. Llegó en un vuelo privado junto con su pareja, Antonela Roccuzzo, y sus tres pequeños Thiago, Mateo y Ciro.

Messi permanecerá en el país hasta el primero de enero, ya que debe reintegrarse a los entrenamientos el miércoles dos. Su primer compromiso de 2019 será el domingo seis enero, cuando Barcelona defienda su lugar como líder ante Getafe, por la fecha 18 de la Liga de España, según informó Clarín.com

Será un cierre de año agridulce para Messi, que volvió a ver frustrada la posibilidad de ser campeón del mundo con la Selección Argentina cuando quedó eliminado en los octavos de final de Rusia 2018 a manos de Francia; tampoco le fue bien en las premiaciones, ya que por primera vez desde 2006 quedó fuera del podio en el Balón de Oro que entrega el semanario France Football. Y tampoco figuró en la gala The Best, que organiza la FIFA.

Sin embargo, Messi no perdió su esencia y terminó el año como máximo goleador de las principales ligas de Europa, con 15 gritos para Barcelona, líder de la Liga de España.

La gran incógnita para este año que se avecina será saber si la ‘Pulga’ regresa a la Selección de la mano de Lionel Scaloni, quien firmó contrato oficial como entrenador luego de su interinato post Rusia 2018. ¿Será la Copa América el escenario del reencuentro?

 

 

La Gaceta