Lago del Desierto Patagonia. En un rincón de la Patagonia se encuentra un paisaje de agua turquesa similar a un fiordo de Noruega y que hipnotiza por su gran belleza. Se trata de la Reserva Natural Lago del Desierto, ubicada cerca de El Chaltén, en la provincia de Santa Cruz.
Este lugar, rodeado de bosques y montañas, ofrece vistas al imponente Monte Fitz Roy: la niebla matinal, los reflejos que se provocan en el lago y la sensación de aislamiento hacen que este sitio se asemeje al fiordo de Geiranger, ubicado en Noruega.
La maravillosa reserva natural está ubicada a unos 37 kilómetros de El Chaltén, cerca de la frontera con Chile, y es una zona de naturaleza donde se puede practicar trekking, pesca deportiva, avistar aves y navegar en el lago.
Es reconocido por ser un lugar sacado de un cuento de hadas porque su acceso por caminos sinuosos y rodeados de vegetación lo hace sentir oculto y exclusivo, las cascadas que bajan de las montañas parecen sacadas de un relato fantástico y la combinación de colores que se genera en otoño es única y maravillosa.
A nivel histórico, la Reserva Natural Lago del Desierto fue protagonista, junto a otras zonas cercanas, a una disputa entre la Argentina y Chile por su soberanía que se terminó definiendo en 1994 a favor de nuestro país en un tribunal internacional, publicó Canal26.
Cómo llegar a la Reserva Natural Lago del Desierto
Partiendo desde el Chaltén, en la provincia de Santa Cruz, se deben recorrer 37 kilómetros por la Ruta Provincial 41 hacia el norte, teniendo en cuenta la particularidad que el camino es de ripio y se demora aproximadamente 1 y media en llegar, según las condiciones de tránsito y de la ruta.
También existen agencias de turismo locales que ofrecen excursiones en camionetas o mini buces y que realizan paradas en miradores con vistas panorámicas y en la base del Glaciar Vespignani.
Los más aventureros pueden optar por ir en bicicleta, teniendo en cuenta que el camino presenta numerosas subidas y bajadas (duración de 3 a 5 horas, según el ritmo que emplee el ciclista) o realizar un trekking exigente que dura entre 8 y 10 horas (ida y vuelta).