A 43 años del desembarco argentino en las Islas Malvinas, el Destructor A. R. A. «Almirante Brown» atracará en una importante estación marítima.
Por iniciativa de la Armanda Argentina, y con el objetivo de sumarse a las actividades del Día del Veterano y delos Caídos en Malvinas, el martes 1 y el miércoles 2 de abril atracará en Puerto Quequén, Necochea, el Destructor A. R. A. «Almirante Brown». La embarcación que zarpó desde Puerto Belgrano abrirá sus puertas para mostrar el funcionamiento del mismo a las personas que se acerquen al lugar, según publicó Canal 26.
Las visitas, que pueden disfrutarse de manera gratuita, estarán habilitadas ambos días, desde las 14 hasta las 18 con la expectativa de poder compartir un grato momento junto a la comunidad.
Durante la visita, se podrá conocer en detalle el funcionamiento del buque y el rol que cumple en las operaciones navales. Esta actividad, además de fomentar el conocimiento sobre el equipamiento militar argentino, invita a la reflexión y al homenaje a los caídos y veteranos de la guerra de Malvinas, en un marco de cercanía con la ciudadanía de Quequén y Necochea.
El buque atracará en el giro 12 de la estación marítima. Por lo tanto, quienes quieran acceder a las visitas lo deberán hacer por el acceso lindante al paseo Puerto Gardella.
Las impresionantes características del Destructor ARA «Almirante Brown»
Incorporado a la Armada en 1983, el ARA Brown pertenece a la clase Meko 360 y constituye uno de los pilares del poder naval argentino.
- Desplazamiento: 3.600 toneladas a plena carga.
- Dimensiones: Eslora: 125,9 metros – Manga: 14 metros – Calado: 5,8 metros.
- Propulsión: COGOG; 2 turbinas a gas Olympus TM38, 60.000 HP; 2 turbinas a gas Tyne RM1C, 9.900 HP, 2 hélices.
- Velocidad: 30,5 nudos (Olympus) y 20,5 nudos (Tyne).
- Autonomía: 4.500 millas náuticas a 18 nudos.
- Tripulación: 200 tripulantes.
En su configuración, se destacan los sistemas de armas avanzados, incluidos misiles antiaéreos y antisuperficie, además de una moderna tecnología de radares y sensores. Su capacidad para desarrollar operaciones de defensa aérea, de superficie y antisubmarina, lo convierte en un recurso clave en la protección de la soberanía marítima nacional.