El opositor boliviano recuperó la libertad este viernes luego de que el Tribunal Supremo dispusiera sustituir su prisión preventiva por arresto domiciliario con permiso laboral.
Luis Fernando Camacho, líder opositor y gobernador suspendido de Santa Cruz, salió de la cárcel de Chonchocoro tras permanecer casi tres años detenido. La medida se produjo luego de que el Tribunal Supremo de Justicia de Bolivia ordenara revisar los procesos de detención preventiva de dirigentes opositores.
Camacho, de 46 años, afronta cargos por sedición y terrorismo vinculados a las protestas de 2019 que culminaron con la renuncia de Evo Morales. Según Euro News, su liberación se da en un contexto en el que también se evalúa la situación de Jeanine Áñez y Marco Antonio Pumari, otros referentes de la oposición que permanecen procesados.
El regreso a Santa Cruz y la reanudación de funciones
De acuerdo con AP, tras su salida Camacho se dirigió al aeropuerto para viajar a Santa Cruz, motor económico del país, donde planea retomar sus funciones como gobernador. A su salida, se mostró emocionado, portando la banda departamental y una bandera verde y blanca de su región.
“Jamás me arrodillé, siempre dije que iba a salir por la puerta grande. La cárcel fortaleció mis convicciones”, expresó ante los medios. El dirigente también afirmó que no tiene intenciones de huir del país y que su fe lo sostuvo durante la detención.
Procesos pendientes y contexto judicial
Pese a la liberación, Camacho continúa enfrentando procesos judiciales. Además de la causa vinculada a las protestas de 2019, también se lo investiga por encabezar movilizaciones en 2022 contra el presidente Luis Arce, exigiendo un nuevo censo de población.
En paralelo, la expresidenta Jeanine Áñez sigue detenida y afronta un proceso por genocidio relacionado con la represión de manifestaciones. Su situación es más compleja, ya que requiere la anulación de varios procesos ordinarios antes de que pueda iniciarse un juicio político reservado a exmandatarios.
Implicancias políticas y mirada internacional
La liberación de Camacho ocurre tras las elecciones del 17 de agosto, que supusieron un golpe político para el Movimiento al Socialismo (MAS), debilitando la continuidad del proyecto iniciado por Evo Morales.
Organismos como Amnistía Internacional y la OEA han denunciado que los juicios contra Camacho, Áñez y Pumari presentan motivaciones políticas y falta de garantías procesales.
La decisión del máximo tribunal abre un nuevo capítulo en la política boliviana, con un Camacho fortalecido en lo simbólico y dispuesto a recuperar protagonismo desde Santa Cruz, mientras la justicia boliviana sigue bajo la lupa de la comunidad internacional.