El gobierno nacional desplegará un operativo integral en la principal vía fluvial del país para combatir el narcotráfico y otros delitos transnacionales
Argentina puso en marcha un ambicioso operativo de seguridad para blindar la hidrovía Paraná-Paraguay, el corredor fluvial más importante del país por donde circula el 80% de las exportaciones nacionales. El denominado «Plan Paraná», anunciado por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, busca prevenir que esta vía estratégica sea utilizada para el tráfico de drogas, armas y otros ilícitos.
Un Comando en la Isla del Cerrito
El corazón operativo del plan tendrá su base en la Isla del Cerrito, ubicada en la provincia de Chaco, en el punto exacto donde convergen los ríos Paraguay y Paraná. Según informó la agencia Swissinfo, Bullrich explicó que se trata de «una zona que hace mucho tiempo que estamos controlando pero que decidimos controlarla con muchísima más atención, más gente, más fuerzas». La elección de este enclave estratégico no es casual: representa un punto crítico donde se han detectado numerosos intentos de ingreso de drogas y otros ilícitos por parte de bandas criminales.
Protección del Corredor Exportador Más Importante
La hidrovía Paraná-Paraguay constituye un eje vital para la economía argentina y regional. Por este sistema fluvial se transporta no solo el 80% de las exportaciones argentinas -principalmente granos y sus derivados- sino también cargas provenientes de Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay. Con una extensión total de 3.400 kilómetros desde Brasil hasta su desembocadura en el Atlántico, de los cuales 1.700 kilómetros recorren territorio argentino, su seguridad resulta fundamental para la estabilidad comercial de toda la región. Bullrich fue contundente al afirmar que el «Plan Paraná viene a recuperar el control y blindar el corredor fluvial más importante del país».
Despliegue Integral de Fuerzas Federales
El operativo involucrará un despliegue coordinado de todas las fuerzas de seguridad federales, sistemas de vigilancia tecnológica y embarcaciones especializadas. La estrategia responde a los compromisos asumidos en el acuerdo de 1992, cuando Argentina junto con Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay firmaron un convenio para facilitar la navegación y el transporte comercial en la hidrovía. La ministra Bullrich destacó que el plan apunta específicamente a evitar que «bandas de entrar droga, de generar ilícitos» sigan aprovechando las vulnerabilidades de este extenso corredor fluvial.
La implementación de este plan de seguridad representa uno de los esfuerzos más significativos en años para proteger una infraestructura crítica que no solo es vital para la economía argentina, sino que también conecta comercialmente a cinco países sudamericanos con los mercados globales.




