Washington apunta contra el ensamblaje y la comercialización de vehículos aéreos no tripulados iraníes en suelo venezolano, en una nueva escalada de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Estados Unidos intensificó este martes su presión sobre Venezuela e Irán. El Departamento del Tesoro estadounidense anunció nuevas sanciones dirigidas específicamente al comercio de drones entre ambos países, un movimiento que busca limitar la cooperación militar y tecnológica que Washington considera una amenaza. Según DW, las medidas afectan a un total de 10 individuos y organizaciones de ambas naciones.
La Empresa Aeronáutica Nacional (EANSA) en el centro de la mira
El fundamento de Washington y el impacto de las sanciones
El portavoz del Departamento de Estado, Thomas Piggot, justificó la medida en un comunicado separado, afirmando que «la continua provisión de armas convencionales de Irán a Caracas es una amenaza a los intereses de Estados Unidos en nuestra región».
Las sanciones congelan todos los activos que las personas y empresas designadas puedan tener bajo jurisdicción estadounidense. También prohíben terminantemente a cualquier ciudadano o empresa de EE.UU. realizar transacciones con ellos. Este anuncio se produce en un contexto de creciente tensión y representa un nuevo capítulo en la estrategia de presión de Washington sobre el gobierno de Nicolás Maduro, buscando aislarlo internacionalmente y limitar sus capacidades de defensa.




