El secretario de Estado estadounidense participó en la Conferencia de Seguridad de Múnich con un mensaje conciliador hacia los socios europeos, aunque también lanzó duras críticas contra la inmigración masiva y el rol de la ONU.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, participó este sábado en la 62° Conferencia de Seguridad de Múnich con un discurso que combinó gestos de unidad hacia Europa con fuertes críticas a la inmigración masiva, las políticas climáticas actuales y el funcionamiento de Naciones Unidas.
Según Deutsche Welle , el jefe de la diplomacia estadounidense buscó tender puentes con los aliados europeos en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, aunque sin abandonar el tono confrontativo en temas clave de la agenda global.
«Queremos una alianza revitalizada»: el mensaje de Rubio a Europa
«No buscamos separarnos, sino vigorizar una vieja amistad y renovar la mayor civilización de la historia humana», expresó Rubio ante los asistentes a la cumbre en Alemania. El secretario de Estado enfatizó la necesidad de fortalecer los lazos transatlánticos: «Queremos una alianza revitalizada».
En su intervención, Rubio destacó la conexión «espiritual y cultural» que une a ambos lados del Atlántico, fundamentada según expuso en la lengua compartida, el cristianismo y el origen europeo de millones de estadounidenses.
«Estados Unidos estará impulsado por una visión de un futuro tan orgulloso, tan soberano y tan vital como el pasado de nuestra civilización», afirmó. Y completó: «Aunque estamos dispuestos, si es necesario, a hacerlo solos, preferimos y esperamos hacerlo junto a ustedes, nuestros amigos de Europa. No queremos que nuestros aliados sean débiles, porque eso nos hace débiles a nosotros».
Dura crítica a la inmigración masiva y las políticas climáticas
El discurso de Rubio también tuvo pasajes de fuerte crítica a fenómenos globales que, según su visión, afectan la estabilidad de las naciones occidentales. El funcionario arremetió contra «la inmigración masiva» y las políticas climáticas que, a su juicio, «empobrecen nuestros pueblos».
«La inmigración masiva es una crisis que está transformando y desestabilizando sociedades en todo Occidente», sostuvo. En esa línea, llamó a «recuperar el control de nuestras fronteras», aclarando que «no es xenofobia, no es odio, es un ejercicio fundamental de soberanía».
También cuestionó lo que calificó como la «locura» de un libre comercio que, según dijo, desindustrializó Europa y Estados Unidos «en beneficio de rivales y adversarios».
Cuestionamientos al rol de Naciones Unidas
Otro de los blancos de las críticas de Rubio fue la Organización de las Naciones Unidas. «No podemos ignorar, hoy día, que en la mayoría de los asuntos más urgentes no tiene respuestas y prácticamente no ha tenido ningún rol», aseguró el secretario de Estado.
Sus declaraciones reflejan la postura crítica que la administración republicana viene sosteniendo hacia los organismos multilaterales, en línea con la agenda de soberanía nacional que promueve el presidente Donald Trump.
Reuniones paralelas con líderes europeos
Durante su paso por Múnich, Rubio también mantuvo reuniones bilaterales con diversos líderes europeos. Entre ellos, se encontró con el canciller alemán Friedrich Merz, en un encuentro que buscó reforzar los lazos bilaterales entre Washington y Berlín en materia de seguridad y defensa.
La participación de Rubio en la Conferencia de Seguridad de Múnich marca la primera gran intervención internacional del secretario de Estado desde que asumió su cargo, en un contexto de redefinición de las alianzas tradicionales de Estados Unidos.




