Una mujer de 42 años fue imputada por tentativa de homicidio tras apuñalar a su expareja, quien permanece internado en terapia intensiva. Sin embargo, la jueza le concedió la libertad, fundamentando su decisión en la «perspectiva de género» y en el contexto de violencia que habría sufrido la imputada.
Diana María Bobadilla, de 42 años, recuperó su libertad a pesar de una grave imputación. La justicia de Comodoro Rivadavia la acusó de herir con un arma blanca a su expareja, un hombre de 46 años que se encuentra internado en el Hospital Regional en estado crítico. La jueza Lilian Bórquez resolvió no dictar la prisión preventiva y otorgó la libertad bajo la condición de presentaciones semanales en la Comisaría Primera.
La decisión judicial, basada en el análisis del contexto de violencia de género, la conducta posterior de la imputada y la falta de espacio en las cárceles locales para mujeres, ha generado un debate sobre los criterios para dictar prisiones preventivas en casos complejos.
Los hechos: un ataque con arma blanca en pleno centro
El episodio ocurrió el domingo por la noche en un departamento de la Galería San Martín, en el corazón de Comodoro Rivadavia. Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, el altercado culminó con el hombre siendo atacado con un arma blanca. Herido, logró salir a la vía pública, donde fue encontrado con lesiones graves en el cuello y el maxilar.
El personal policial siguió un rastro de sangre desde la esquina de San Martín y 9 de Julio hasta el departamento, lo que permitió reconstruir la secuencia y ubicar a Bobadilla. La víctima, antes de ser derivado al Hospital Regional, identificó a su expareja como su agresora. Su estado fue calificado como grave, requiriendo internación en terapia intensiva con asistencia respiratoria.
La audiencia: dos posturas enfrentadas en la justicia
Durante la audiencia de control de detención, las partes presentaron argumentos contrapuestos.
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La posición de la Fiscalía: La fiscal general Andrea Rubio solicitó al juez que declare legal la detención y dicte tres meses de prisión preventiva para Bobadilla. La fiscal fundamentó su pedido en la gravedad de las lesiones, calificando el hecho como «tentativa de homicidio agravado por el vínculo», y en el riesgo de fuga dada la pena que podría esperar a la imputada. Reconoció, no obstante, que existían denuncias previas contra la víctima por violencia y medidas de prohibición de acercamiento vigentes.
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La posición de la Defensa: La defensora pública Vanesa Vera argumentó que Bobadilla sufría una extensa historia de violencia familiar por parte de la víctima. Sostuvo que el episodio podía analizarse en un marco de legítima defensa en contexto de violencia de género. Además, destacó que la imputada se había presentado voluntariamente ante la policía, lo que demostraba su voluntad de someterse al proceso, y alertó sobre la falta de cupo en las cárceles locales para alojar mujeres, lo que agravaría su situación personal.
La decisión judicial: libertad condicionada y perspectiva de género
Tras evaluar los planteos, la jueza Lilian Bórquez tomó una decisión que combina elementos de ambas posturas. Por un lado, declaró legal la detención y autorizó la apertura de una investigación formal por un plazo de seis meses.
Por otro lado, y de manera central, rechazó la solicitud de prisión preventiva y otorgó la libertad a Bobadilla. La magistrada fundamentó esta resolución en tres pilares:
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La perspectiva de género, considerando el contexto de violencia denunciado por la defensa.
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La conducta posterior al hecho, al valorar que la imputada se presentó espontáneamente.
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La emergencia carcelaria en Comodoro Rivadavia, donde no existen celdas adecuadas para albergar a mujeres privadas de la libertad.
Como condición para mantener su libertad, Bobadilla deberá presentarse cada semana ante la Comisaría Primera.




