Trump lanzó el «Escudo de las Américas» con Milei como aliado clave.
En una jornada marcada por un fuerte giro en la geopolítica regional, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, oficializó este sábado la creación del «Escudo de las Américas». Se trata de una ambiciosa coalición militar y de seguridad integrada por 12 naciones latinoamericanas, diseñada para combatir de manera frontal el narcotráfico, el terrorismo y la creciente influencia de China en el continente. El evento, realizado en el Trump National Doral de Miami, tuvo como invitado de honor al presidente argentino, Javier Milei, quien consolidó su alineamiento total con la Casa Blanca.
La iniciativa, también denominada Coalición Anticártel de las Américas, busca articular una estrategia conjunta para desarticular las redes criminales que operan en la región. Según Ambito, el viaje de Milei no solo se limitó a la participación en la cumbre, sino que incluye una agenda cargada de actividades que contempla un almuerzo privado con el magnate republicano y su presencia en la inauguración de la Argentina Week en Nueva York.
Una coalición militar para «erradicar» a los carteles
Durante un discurso de más de 30 minutos, Trump fue tajante sobre la metodología que aplicará su administración para pacificar la región. «La única forma de derrotar a nuestros enemigos es apelando a nuestros aparatos militares. Tenemos que utilizar a los militares», sentenció ante los mandatarios presentes. El líder republicano lamentó que América Latina haya sido «abandonada» por Washington durante años y prometió recuperar la hegemonía mediante acciones de inteligencia y fuerza bruta contra el narcoterrorismo.
El mandatario estadounidense vinculó directamente a organizaciones como Hezbollah con el financiamiento proveniente del tráfico de drogas en el continente, recordando los trágicos atentados a la Embajada de Israel y la AMIA en Buenos Aires. «En este día histórico venimos para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los carteles criminales; los estamos atacando y vamos a hacerlo de una manera más intensa», advirtió, celebrando que la reducción del tráfico marítimo ya alcanzó un 96% bajo su gestión.
El gesto de Trump hacia Milei y la sintonía ideológica
La presencia de Javier Milei fue destacada personalmente por el anfitrión. Al subir al escenario, ambos mandatarios compartieron un saludo afectuoso y, durante su alocución, Trump interrumpió su discurso para dedicarle unas palabras: «Quiero agradecer a los miembros de la coalición, la mayoría son amigos míos… el presidente de Argentina está aquí, muchas gracias por estar aquí». Milei, quien siguió la disertación inicialmente sin traducción, mostró una sintonía absoluta con el diagnóstico de seguridad planteado por EE. UU.
Acompañado por el canciller Pablo Quirno, el presidente argentino mantuvo encuentros con figuras centrales del gabinete de Trump, como el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Esta cercanía ratifica el lugar estratégico que Washington le asigna a la Argentina en su nuevo esquema de alianzas, especialmente tras el respaldo de la Cancillería argentina al accionar militar estadounidense en Medio Oriente y sus duras críticas al régimen iraní.
China, México y el nuevo orden regional
La cumbre no esquivó la competencia económica con China, a quien Trump ve como una amenaza para las cadenas de suministro locales. Sin embargo, gran parte de la atención se centró en los focos de conflicto actuales. Trump envió un mensaje a la presidenta de México, instándola a permitir la intervención de EE. UU. para «erradicar los carteles», y destacó el trabajo conjunto con la nueva administración de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
Sobre el cierre, el presidente estadounidense se refirió a la situación de Cuba, afirmando que el régimen «está al final de la línea» y que se encuentra negociando una salida ante la falta de recursos y petróleo. «Va a tener una nueva vida. Vamos a terminar con un acuerdo, ese va a ser fácil», vaticinó Trump. Con esta cumbre, Javier Milei no solo reafirma su rol como principal aliado de Estados Unidos en el Cono Sur, sino que inserta a la Argentina en un sistema de cooperación militar que promete cambiar definitivamente la dinámica de seguridad en las Américas.




