La cordillera de Chubut continúa en alerta naranja este domingo ante la persistencia de temperaturas extremadamente altas y condiciones climáticas que favorecen el estrés térmico.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advierte que este riesgo moderado a alto se mantendrá sin cambios significativos, agravando las tareas de combate contra los incendios forestales que azotan la región. Según La17.
Un escenario climático persistente y peligroso
El pronóstico del SMN no muestra alivio para la región cordillerana. Localidades como Esquel, El Hoyo y sus áreas rurales permanecen bajo alerta naranja debido a una combinación de calor extremo, baja humedad relativa y circulación de aire cálido. Esta masa de aire cálido que domina la región no presentará variaciones bruscas durante la jornada, lo que extiende el riesgo especialmente para grupos vulnerables como adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
El problema no es solo la temperatura puntual del día, sino el impacto acumulado de varios días consecutivos con registros elevados. Esta persistencia incrementa los riesgos para la salud y agrava la sequedad del ambiente, un factor crítico que alimenta la propagación de los incendios forestales activos en la zona.
Calor en el valle y recomendaciones ante la ola térmica
Si bien la alerta naranja se concentra en la zona cordillerana, el valle inferior del Río Chubut también enfrenta una jornada de calor intenso. En Trelew, se esperan registros térmicos altos con una persistente sensación de calor, viento y baja humedad. En Puerto Madryn, aunque fuera del área de mayor riesgo, también se prevé calor sostenido y vientos que pueden intensificarse, con escaso alivio durante la noche.
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias y de protección civil reiteran una serie de recomendaciones clave: evitar la exposición al sol en horarios centrales (10 a 16 hs), hidratarse constantemente con agua, no realizar actividad física intensa y permanecer en lugares frescos. En zonas rurales y de monte, se insta a extremar los cuidados y evitar cualquier actividad que pueda generar chispas o focos de calor, debido al altísimo riesgo de incendios.
La persistencia de la alerta naranja subraya la gravedad de la ola de calor que afecta a Chubut, un fenómeno que no solo representa un peligro directo para la salud de las personas, sino que también actúa como un multiplicador de la crisis ambiental por los incendios forestales. Ante la falta de un cambio inmediato en el patrón climático, la prevención y el seguimiento de las recomendaciones oficiales se vuelven herramientas fundamentales para la comunidad.




