La situación en la zona cordillerana de Chubut es crítica
Los incendios forestales, que afectan vastas áreas de bosque nativo, continúan fuera de control debido a un contexto climático que parece jugar en contra de los equipos de emergencia. La magnitud del siniestro no solo ha puesto en alerta a las localidades cercanas, sino que ya se registra un impacto ambiental de dimensiones incalculables para la biodiversidad de la Patagonia.
Un escenario de emergencia en la cordillera
Las condiciones meteorológicas actuales, caracterizadas por vientos cambiantes y una persistente sequía, han facilitado que los focos ígneos se propaguen con rapidez. Según datos aportados por Canal12web, el trabajo de los brigadistas es incesante y se realiza bajo condiciones extremas para intentar frenar el avance hacia sectores críticos.

La gravedad de la coyuntura queda plasmada en las recientes imágenes capturadas en la zona, donde se observan gigantescas columnas de humo que pueden divisarse a varios kilómetros de distancia. Este panorama refleja la voracidad del fuego que, hasta el momento, ha devastado hectáreas de flora autóctona y amenaza con seguir extendiéndose si no se logra un cambio en la dirección del viento o la llegada de precipitaciones.
Equipos de rescate y combate contra reloj
En el terreno, diversos cuerpos de bomberos, brigadas de incendios forestales y equipos de apoyo logístico trabajan de manera mancomunada. El operativo incluye tanto recursos terrestres como medios aéreos, aunque el humo denso y la geografía accidentada dificultan en ocasiones las maniobras de descarga de agua.
Mientras los equipos de emergencia intentan establecer líneas de control, las autoridades locales instan a la población y a los turistas a extremar las medidas de precaución y a respetar estrictamente las prohibiciones de encender fuego en áreas no habilitadas. La prioridad absoluta sigue siendo la protección de la vida humana y la preservación de lo que queda de nuestro pulmón verde cordillerano.




