En diálogo con los medios locales, Franco, pareja de Valeria Schwab, explicó los detalles del hallazgo y la búsqueda iniciada por la familia de la víctima.
La confirmación de la muerte de Valeria Schwab, la mujer que había salido a caminar y cuyo paradero era intensamente buscado desde la noche anterior, generó una enorme conmoción en Comodoro Rivadavia. El cuerpo fue localizado durante la madrugada del miércoles 14 de enero, en una zona de acantilados de la costanera, en cercanías del monumento al Cenotafio y del cerro Chenque, un sector próximo al centro urbano.
De acuerdo con información oficial, sobre la víctima pesaba una averiguación de paradero que había sido radicada pocas horas antes, luego de que sus allegados perdieran contacto con ella. El hallazgo se produjo alrededor de las cuatro de la madrugada, momento en el que intervino personal policial y se convocó a personal de Bomberos Voluntarios y al área de criminalística para llevar adelante las tareas correspondientes. De acuerdo con Canal 12.
En el lugar se montó un operativo para resguardar la escena y realizar las pericias de rigor, mientras que el tránsito permaneció parcialmente interrumpido. Las autoridades judiciales buscan establecer cómo se produjeron los hechos y cuáles fueron las causas del fallecimiento, en el marco de una investigación que continúa abierta.
Declaraciones de la pareja de Valeria
Franco, pareja de la víctima, relató públicamente cómo fueron las horas previas al hallazgo y expresó su malestar por la falta de acompañamiento durante la búsqueda. En diálogo con Adnsur, aseguró que, pese a haber realizado la denuncia y a los reiterados llamados a la policía, no recibieron apoyo inmediato. “Desde las once de la noche hasta cerca de las tres de la mañana estuvimos solos buscándola”, señaló.
Según su testimonio, junto a otras personas recorrieron por cuenta propia distintos sectores de la costa. “Pasamos por el Club Náutico y seguimos toda la costanera. Cerca de las tres encontramos una zapatilla. Subimos unos escalones y ahí estaba el cuerpo. Recién después empezó a llegar la policía”, relató.
El dolor por la pérdida estuvo acompañado de un fuerte reclamo por la seguridad en la ciudad. “Esta movilización es clave porque refleja una realidad que vivimos a diario. Nos sentimos abandonados. Salís y no ves patrulleros ni presencia policial, incluso muy cerca del centro”, manifestó Franco. En medio de la conmoción, recordó a Valeria con palabras cargadas de emoción: “Era una persona increíble, el amor de mi vida”.
Mientras avanza la investigación judicial para esclarecer lo sucedido, el caso volvió a instalar en la agenda pública el debate sobre la seguridad urbana y los protocolos de respuesta ante denuncias por personas desaparecidas en Comodoro Rivadavia.




