En una intervención televisada de alto voltaje, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó tajantemente las afirmaciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre su colaboración con Estados Unidos.
En cambio, exigió «la inmediata liberación» de Nicolás Maduro, a quien reafirmó como «el único presidente» del país, y advirtió que Venezuela «jamás volverá a ser colonia».
Estas declaraciones, que contradicen directamente la versión de la Casa Blanca, fueron transmitidas en directo por la televisión estatal venezolana y reportadas por medios internacionales como El Periódico. Según La Voz.
Una contradicción total: la disputa por el relato de la transición
La tensión discursiva entre Washington y Caracas alcanzó su punto máximo este sábado. Horas antes del mensaje de Rodríguez, Donald Trump había asegurado en una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago que la vicepresidenta venezolana había «jurado como presidenta» y estaba dispuesta a colaborar con Estados Unidos para una transición. El mandatario estadounidense incluso detalló que su secretario de Estado, Marco Rubio, había mantenido una «larga conversación» con ella.
Rodríguez desmintió este relato de forma contundente. Calificó la captura de Maduro como «una agresión sin precedentes» y declaró que solo se relacionaría con Washington dentro del «marco del derecho internacional», después de que EE.UU. haya «atacado y agredido militarmente a nuestra querida nación». «Acá hay un solo Presidente y es Nicolás Maduro», sentenció. Esta postura fue respaldada públicamente por figuras clave del chavismo como Diosdado Cabello, quien llamó a la calma.
El complejo tablero de la sucesión venezolana
La captura de Maduro ha creado un vacío de poder sin precedentes y desatado una batalla por la sucesión que se libra en varios frentes. La Constitución venezolana establece que, ante la ausencia absoluta del presidente, la vicepresidenta ejecutiva (Delcy Rodríguez) debe asumir como presidenta encargada. Sin embargo, la viabilidad de este escenario es incierta, dado que Rodríguez no tiene el mando directo sobre los militares, un pilar esencial para ejercer la autoridad en la crisis actual.
Esto abre la puerta a otros actores. Un posible sucesor constitucional sería Jorge Rodríguez(hermano de Delcy y presidente de la Asamblea Nacional), aunque su autoridad también dependería del apoyo castrense. Por otro lado, Estados Unidos y varios gobiernos europeos respaldan la figura de Edmundo González Urrutia, a quien consideran el ganador legítimo de las cuestionadas elecciones de 2024. Trump, por su parte, ha descartado expresamente a la líder opositora María Corina Machado, afirmando que «no cuenta con el apoyo ni respeto» dentro del país.
Reacciones internacionales divididas y llamado a la desescalada
La intervención estadounidense ha generado un cisma en la comunidad internacional. Mientras aliados cercanos a Trump como el presidente argentino, Javier Milei, celebraron la captura, la mayoría de las reacciones han sido de preocupación o condena.
Gobiernos europeos, incluido el de España a través del presidente Pedro Sánchez, han hecho un llamamiento a la «desescalada» y a respetar el derecho internacional. Por su parte, los aliados tradicionales de Venezuela como Rusia, Cuba, China e Irán han condenado enérgicamente la operación, calificándola de «agresión militar» y «violación de la soberanía». Brasil y Colombia, si bien críticos del gobierno de Maduro, también expresaron su rechazo a la acción militar unilateral.
Con Maduro y su esposa rumbo a ser juzgados por narcotráfico en Nueva York y con un poder fracturado en Caracas, Venezuela se adentra en horas decisivas. La capacidad de Delcy Rodríguez para unificar al chavismo y ejercer control, frente a las presiones externas y las ambiciones internas, definirá el turbulento camino que le espera al país.




