Una fuerte explosión de origen aún desconocidosacudió este sábado un edificio de ocho pisos en la ciudad portuaria de Bandar Abbás, en la costa iraní del Golfo Pérsico.
Según informaron los medios estatales citados por la agencia internacional Deutsche Welle (DW), la detonación destruyó dos plantas del inmueble, así como varios vehículos y comercios de la zona, causando al menos un muerto y 14 heridos.
Las autoridades locales, que investigan las causas, descartaron rápidamente versiones que circulaban en redes sociales. La agencia semioficial Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, afirmó que las informaciones que señalaban que un comandante de esa fuerza había sido el objetivo eran «completamente falsas». Equipos de rescate y bomberos trabajan en el lugar para asistir a las víctimas.
Una escena de devastación en el bulevar Moallem
La explosión ocurrió en el bulevar Moallem de Bandar Abbás, una importante ciudad portuaria estratégica ubicada en el estrecho de Ormuz. Imágenes difundidas por la televisión estatal iraní mostraron una escena de devastación: la fachada del edificio quedó completamente destrozada, dejando al descubierto partes de su interior, con escombros esparcidos por todas partes.
El director general de gestión de crisis de la provincia de Hormozgan, Mehrdad Hassanzadeh, confirmó a la agencia oficial IRNA que se está investigando la causa exacta de la explosión. Mientras tanto, los servicios de emergencia se encargaron del traslado de los heridos a hospitales locales para su atención médica. Otros medios estatales replicaron la información sin aportar más detalles sobre el origen del incidente.
Desmentido oficial: niegan ataque selectivo contra la Guardia Revolucionaria
En un contexto regional de alta tensión, la rápida respuesta oficial buscó desactivar especulaciones de un ataque deliberado. La agencia Tasnim, cercana al poderoso cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní, salió al cruce de rumores que vinculaban la explosión con un supuesto atentado contra uno de sus comandantes navales.
El desmentido fue categórico, calificando esas versiones como falsas. Este movimiento refleja la sensibilidad extrema del gobierno iraní ante cualquier incidente que pueda ser interpretado como una agresión externa, especialmente dirigida contra su élite militar, en un momento donde las amenazas retóricas con Estados Unidos están a la orden del día.
Un incidente en medio de máxima alerta militar regional
La explosión ocurre en un momento particularmente tenso en el Golfo Pérsico. Recientemente, Estados Unidos desplegó una fuerza naval significativa en la región, que incluye el grupo de combate de un portaaviones, en respuesta a lo que describió como «retórica belicosa» del presidente Donald Trump hacia Irán.
Precisamente este sábado, el jefe del Ejército iraní declaró que sus fuerzas se encuentran en «alerta máxima» y con «el dedo en el gatillo», preparadas para responder a cualquier amenaza. Este clima de enfrentamiento latente hace que cualquier evento explosivo o de magnitud, como el de Bandar Abbás, sea inmediatamente analizado bajo la lupa de un posible conflicto o acción encubierta.
Las preguntas sin respuesta y la sombra de la escalada
Mientras los equipos de investigación trabajan en el lugar para determinar si la explosión fue un accidente (por gas, materiales inflamables, etc.) o tuvo un origen intencional, el incidente deja varias interrogantes abiertas. La falta de una explicación clara por parte de las autoridades alimenta la incertidumbre.
Lo que sí es seguro es que el evento aumenta la presión en una región ya al borde de la escalada. Cualquier indicio, por mínimo que sea, de que la explosión pudo haber sido un ataque, podría tener consecuencias impredecibles en la ya frágil relación entre Irán y Estados Unidos, con el estrecho de Ormuz, por donde pasa una gran parte del petróleo mundial, como potencial epicentro del conflicto.




