Microsoft confirmó el fin de la activación sin conexión en Windows, una función que estuvo disponible durante más de dos décadas
Desde fines de 2025, tanto Windows 10 como Windows 11 requieren obligatoriamente acceso a Internet para validar licencias, incluso en reinstalaciones o cambios de hardware. La información fue obtenida según Radio3.
Adiós a la activación telefónica tras 20 años de uso
Hasta ahora, los usuarios podían activar Windows mediante una llamada telefónica que generaba un código validado por un sistema automatizado. Este método era fundamental en zonas rurales, entornos corporativos cerrados o lugares con conectividad limitada.
Sin embargo, quienes intentan utilizarlo hoy reciben un mensaje grabado que redirige exclusivamente al portal de activación online de Microsoft, confirmando la eliminación definitiva del sistema.
Impacto en usuarios domésticos y equipos sin conexión
La decisión implica un cambio profundo para quienes dependen de computadoras en ubicaciones remotas o con fallas de red. A partir de ahora, incluso en situaciones de emergencia o tras un reemplazo de hardware, será indispensable contar con acceso a Internet para validar la licencia del sistema operativo.
Esto deja sin alternativas a usuarios que antes podían resolver la activación sin conectarse a la red.
Preocupación en empresas y administradores de sistemas
El impacto es aún mayor en el ámbito corporativo. Administradores de sistemas, pymes y grandes compañías que despliegan Windows en masa pierden una herramienta clave para activar equipos sin exponerlos a redes externas.
La activación telefónica permitía resolver incidencias en entornos con estrictas políticas de seguridad. Ahora, deberán replantearse nuevos flujos de trabajo para cumplir con los requisitos de Microsoft.
La estrategia detrás del cambio: control y seguridad
Microsoft justificó la medida como parte de su plan para centralizar la gestión de licencias, reforzar la seguridad y combatir la piratería. La validación en tiempo real contra sus servidores permite un control más estricto sobre las claves de producto y se alinea con otros cambios recientes, como la obligatoriedad de usar una cuenta de Microsoft durante la configuración inicial de Windows 11.
El fin de la activación offline marca un antes y un después para millones de usuarios y empresas. La transición hacia un sistema totalmente dependiente de Internet plantea desafíos, pero también refleja la estrategia de Microsoft de unificar y asegurar su ecosistema digital.




