Neuralink, la empresa fundada por Elon Musk, anunció que a partir de 2026 comenzará a fabricar en escala industrial su implante de interfaz cerebro-computadora
Además, la compañía confirmó que las cirugías para colocar el dispositivo serán casi totalmente automatizadas, con el objetivo de ampliar el acceso a esta tecnología. La información fue obtenida según Radio3.
Producción industrial y cirugías automatizadas
El anuncio fue realizado por Musk a través de su cuenta en X, donde aseguró que la compañía avanza hacia “un procedimiento quirúrgico simplificado y casi totalmente automatizado”. El objetivo es reducir tiempos, riesgos y costos, y permitir que más pacientes puedan acceder al implante sin depender de cirugías complejas o prolongadas.
Neuralink prevé que esta automatización será clave para escalar la tecnología a nivel global y convertirla en un tratamiento accesible para personas con discapacidades motoras severas.
Cómo funciona el implante y a quiénes está dirigido
El chip cerebral está diseñado para personas con lesiones neurológicas graves, como parálisis o daños en la médula espinal. El dispositivo traduce señales neuronales en comandos digitales, permitiendo realizar acciones como:
- Mover un cursor
- Escribir
- Navegar por internet
- Controlar herramientas o dispositivos físicos
Todo esto únicamente mediante la actividad cerebral.
Resultados de los ensayos clínicos
Durante las pruebas más recientes, el primer paciente implantado logró manejar un cursor, jugar videojuegos y utilizar redes sociales solo con el pensamiento. En 2025, otros doce pacientes con parálisis severa recibieron el dispositivo y pudieron controlar distintos sistemas digitales y mecánicos, marcando un avance significativo en autonomía y calidad de vida.
Estos progresos fueron posibles luego de que la FDA autorizara los ensayos en humanos en 2024, tras una negativa inicial.
Financiamiento y desafíos tecnológicos
Neuralink obtuvo USD 650 millones para ampliar ensayos clínicos, fortalecer su infraestructura y preparar la producción masiva. Uno de los mayores desafíos es perfeccionar la cirugía automatizada, considerada un paso esencial para que la implantación del chip sea segura, rápida y replicable en distintos países.
Con la mirada puesta en 2026, Neuralink busca posicionar su implante cerebral como una herramienta revolucionaria para la rehabilitación neurológica. Si logra consolidar la producción masiva y la automatización quirúrgica, la tecnología podría transformar la vida de miles de personas con discapacidades motoras en todo el mundo.



