En su estrategia para construir apoyos legislativos, el ministro del Interior, Diego Santilli, sumó este miércoles el compromiso del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, para respaldar el proyecto de reforma laboral del Gobierno nacional.
La gira federal del funcionario, que ya recorrió varias provincias, ahora apunta a Entre Ríos, donde buscará consolidar otro voto clave. Según Noticias Argentinas.
Un apoyo con condiciones y reclamos provinciales
El encuentro entre Santilli y Figueroa se llevó a cabo en Villa La Angostura. Si bien el gobernador neuquino expresó que acompañará las iniciativas que impulsen el desarrollo, su apoyo no fue incondicional. Figueroa aprovechó la reunión para plantear reclamos históricos de la provincia, entre los que destacan la necesidad de que Nación coparticipe el impuesto a los combustibles líquidos y la regularización de una deuda estimada en 200 millones de dólares que el Estado nacional mantiene con la caja previsional neuquina.
La gira federal para asegurar votos en el Senado
La visita a Neuquén forma parte de una extensa gira que Santilli inició para recabar apoyos de cara al tratamiento de la reforma en las sesiones extraordinarias del Congreso, previstas para febrero. Antes de Neuquén, el ministro ya había visitado Chubut, Chaco, Mendoza, San Juan y Salta, consiguiendo el respaldo público de varios de sus gobernadores. El itinerario continúa este jueves en Paraná, donde Santilli se reunirá con el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, un aliado natural del oficialismo.
El mapa de apoyos y la estrategia oficialista
El objetivo central de esta ronda de negociaciones es asegurar los votos necesarios en el Senado, donde el oficialismo necesita sumar apoyos externos. Figueroa, por ejemplo, tiene influencia sobre un senador y una senadora, votos que resultan cruciales en una Cámara con un escenario ajustado. La estrategia repite el método utilizado para la aprobación del Presupuesto 2026: Santilli recorre las provincias intercambiando diálogo político por compromisos de votos, mientras los gobernadores presentan sus demandas de financiamiento y obras.
Con el apoyo de Figueroa, el Gobierno nacional avanza en su objetivo de aislar a la oposición peronista y sumar una coalición diversa de gobernadores para su reforma laboral. Sin embargo, cada respaldo conlleva una agenda de reclamos provinciales, lo que transforma la aprobación parlamentaria en un complejo juego de negociaciones donde el diálogo político y las demandas federales se entrelazan.




