Claves del dólar en 2026: ¿Por qué la divisa perforó los $1.400?
El inicio del año 2026 ha traído consigo una consolidación inesperada de la calma cambiaria en la Argentina. En un contexto donde muchos analistas preveían turbulencias post-electorales, el dólar mayorista ha sorprendido al mercado operando por debajo de la barrera de los $1.400, alcanzando su nivel más bajo en los últimos cuatro meses. Esta tendencia, que ya acumula una caída del 3,8% en lo que va del año, redefine las estrategias de inversión y otorga un respiro al Gobierno en su principal batalla: la convergencia de la inflación.
El fenómeno de la «pax» cambiaria y el ingreso de divisas
Existen factores estructurales que explican por qué la divisa estadounidense ha dejado de ser, al menos temporalmente, el refugio predilecto. Según Infobae, el flujo de dólares hacia la plaza local ha sido atípico para esta época del año, impulsado por la colocación de Obligaciones Negociables y deuda provincial en el exterior tras los comicios legislativos. A esto se suma un ritmo elevado de liquidación de exportaciones de trigo y cebada, lo que permite al Banco Central (BCRA) comprar divisas de forma masiva sin que el precio se dispare.
Carry trade y expectativas de devaluación en baja
La estabilidad del billete verde ha incentivado nuevamente el denominado «carry trade». Con un dólar planchado, los inversores prefieren colocar sus pesos en bonos del Tesoro a corto plazo, obteniendo rendimientos que no solo le ganan a la inflación, sino que resultan altamente positivos en moneda dura. Además, la proximidad del segundo trimestre, que concentra la liquidación de la cosecha gruesa de soja y maíz, genera una expectativa de oferta excedente. Con la soja subiendo un 8% en el mercado internacional, el horizonte de una devaluación brusca parece alejarse, incluso con un BCRA que ya acumula 30 rondas consecutivas de compras.
El contexto global y la competitividad argentina
No todo el mérito es local; el escenario internacional también juega a favor del peso argentino. El «Dollar Index», que mide la fuerza del billete verde frente a otras monedas globales, ha mostrado una debilidad persistente, cayendo un 1% en lo que va de 2026. Al mismo tiempo, socios estratégicos como Brasil han visto apreciar sus monedas, lo que permite que Argentina mantenga niveles de competitividad aceptables a pesar de la estabilidad de su tipo de cambio nominal.
Desafíos frente a una inflación que no cede
A pesar del éxito en el frente cambiario, el martes 10 se conoció que la inflación de enero alcanzó el 2,9%, un número que sigue siendo elevado y que obliga al Tesoro a mantener tasas de interés sostenidas para evitar que los pesos se vuelquen al consumo o al dólar. Analistas de consultoras como Invecq y GMA Capital advierten que, si bien el flujo actual es favorable, el desafío será el segundo semestre, cuando la oferta de dólares suele mermar. Por ahora, el BCRA aprovecha para fortalecer sus reservas, que ya superan los 45.100 millones de dólares, intentando blindar la economía ante cualquier volatilidad futura.




