Cerro Hermitte: inquilinos denuncian abusos tras los derrumbes.
La crisis habitacional en el barrio Cerro Hermitte de Comodoro Rivadavia ha tomado un giro dramático y judicial. Tras los recientes desprendimientos de rocas que pusieron en jaque la seguridad de las viviendas, un grupo de inquilinos damnificados ha decidido alzar la voz contra lo que consideran una maniobra oportunista y deshumanizada por parte de los propietarios. Lo que comenzó como una catástrofe natural derivada de la inestabilidad del suelo, hoy se ha transformado en una batalla legal por cobros indebidos y condiciones de vida precarias.
Denuncias por aumentos abusivos y falta de seguridad
Los residentes afectados sostienen que, lejos de recibir solidaridad ante el riesgo de derrumbe, se han encontrado con exigencias económicas imposibles de afrontar. Según los testimonios recolectados, los locadores han aplicado incrementos en los cánones mensuales que superan cualquier índice inflacionario, sin realizar las obras de contención necesarias. Según La Posta Comodorense, los damnificados aseguran que se les están exigiendo pagos por servicios que no funcionan y que muchos contratos carecen de las formalidades legales básicas, dejando a las familias en una situación de extrema vulnerabilidad.
El impacto de los derrumbes en la economía familiar
El panorama en el Cerro Hermitte es desolador para quienes alquilan. Además del miedo constante a nuevos desprendimientos, los inquilinos denuncian que se les intenta cobrar «gastos de mantenimiento» por daños causados por la propia inestabilidad del cerro, algo que legalmente debería recaer sobre los dueños de los inmuebles. “Nos piden aumentos desmedidos cuando ni siquiera sabemos si la casa se va a caer mañana”, expresó uno de los voceros del grupo de damnificados. Esta situación ha llevado a que muchas familias se encuentren al borde del desalojo por no poder cubrir las nuevas cifras impuestas arbitrariamente.
Un llamado a la intervención de las autoridades
Ante la gravedad de los hechos, los vecinos han solicitado la intervención urgente del área de Tierras de la Municipalidad y de la oficina de Defensa del Consumidor e Inquilinos. La falta de un marco regulatorio aplicado con rigor en la zona ha permitido que proliferen estos abusos en un contexto de emergencia. La preocupación no es solo económica, sino vital: las viviendas siguen expuestas a la caída de piedras, y mientras la disputa por el precio del alquiler continúa, la solución estructural para estabilizar la ladera del cerro sigue siendo una deuda pendiente que pone en riesgo la vida de grandes y chicos.




