Esquel: familias de Cañadón de Borquez ya cuentan con gas natural.
La ciudad de Esquel continúa dando pasos firmes en la urbanización y mejora de la infraestructura básica en sus sectores más postergados. En una jornada marcada por la emoción, la Municipalidad concretó nuevas conexiones de gas natural en el barrio Cañadón de Borquez. Esta obra, que representa una mejora drástica en la calidad de vida de los residentes, se enmarca en un plan estratégico que busca saldar deudas históricas con los vecinos de la cordillera.
Un servicio esencial fruto de la gestión provincial
La llegada del suministro a este sector no fue un hecho aislado, sino la culminación de un proceso técnico complejo. La viabilidad de estas obras domiciliarias estuvo estrictamente ligada a la puesta en marcha de la planta compresora, un proyecto financiado íntegramente por la provincia del Chubut tras las gestiones municipales ante el gobierno nacional. Según Diario La Portada, el intendente Matías Taccetta destacó la importancia de esta infraestructura base: “Ninguna de las conexiones que se están haciendo hoy en la ciudad serían posibles sin la planta conversora”, remarcó, agradeciendo también la colaboración de la empresa Camuzzi para las habilitaciones finales.
Historias de vida: el fin de la leña y las garrafas
Para los habitantes de la zona alta de Esquel, el invierno suele ser una prueba de resistencia. Betty Melinao, una de las primeras pobladoras del Cañadón, compartió su testimonio tras décadas de espera. “Viví muchos años acá con mi mamá y nunca tuvimos gas, siempre con leña y garrafas. Ahora estoy muy contenta, porque sé lo que es el frío en el Cañadón, en invierno no se va nunca la nieve”, relató conmovida. Para ella, que se dedica al tejido e hilado artesanal, el acceso al calor constante es una cuestión de salud: “Paso mucho tiempo sentada, el frío me hacía muy mal. Ahora voy a poder estar calentita, al lado del calorama. Es un cambio sustancial”.
Formación profesional y proyección a otros barrios
Un dato distintivo de este avance es que parte de la infraestructura fue instalada mediante proyectos de formación laboral. Iván Pereira, gerente de la UEPROMU, explicó que la cañería se realizó en el marco del primer curso de instalaciones de gas, donde alumnos realizaron sus prácticas profesionales en el barrio. Con el éxito en Cañadón de Borquez, donde se proyectan 20 conexiones más, el municipio ya mira hacia otros puntos críticos como Valle Chico, Los Cóndores, Baden I y el barrio Ceferino. “Queremos cubrir la mayor cantidad de vecinos y áreas de la ciudad. Esto es calidad de vida, pero también es dignidad”, concluyó Taccetta.




