Solidaridad neuquina: podólogas asisten a brigadistas en Cholila.
En un contexto marcado por la incansable lucha contra el fuego en la zona cordillerana, un gesto de profunda humanidad ha conmovido a la comunidad de Cholila. Cuatro podólogas provenientes de la provincia de Neuquén decidieron, de manera totalmente altruista y autogestionada, trasladar su conocimiento y sus herramientas al centro del operativo para atender una de las partes más exigidas del cuerpo de los combatientes: sus pies. Esta misión solidaria busca aliviar el dolor de quienes enfrentan jornadas extenuantes entre las llamas y el terreno hostil.
Atención especializada para quienes cuidan el bosque
El equipo, integrado por Iris Díaz, Claudia Basanta, Miriam Álvarez y Carmen Cárdenas, organizó la expedición en tiempo récord. Tras notar que, si bien llegaban donaciones de insumos a la zona de desastre, no había personal capacitado para tratar las afecciones específicas, decidieron actuar por cuenta propia. Según Alerta Digital, la iniciativa fue posible gracias al aporte de colegas y redes de pacientes que financiaron el traslado y los materiales médicos necesarios. «Vimos que estaban juntando insumos y pensamos que, además de los materiales, faltaban las manos que supieran utilizarlos. Decidimos venir y brindar la atención directamente», señaló Díaz, quien además posee formación como enfermera.
El impacto del combate: quemaduras y lesiones extremas
Desde su llegada a la localidad, las profesionales han trabajado sin descanso en el tratamiento de lesiones severas provocadas por las altas temperaturas y las largas caminatas en la montaña. El panorama clínico incluye desde callosidades extremas y agotamiento muscular hasta quemaduras directas en la planta de los pies. Sin embargo, su labor no se limitó exclusivamente a los brigadistas, sino que se extendió a las cocineras y voluntarios que sostienen la logística del campamento. «Hemos encontrado quemaduras con callosidad, pies muy cansados, y no solo en brigadistas: también en cocineras y personas voluntarias», detalló la profesional en relación a la diversidad de pacientes atendidos.
Un sistema de rotación para sostener la ayuda
Las podólogas, que actualmente se alojan en una iglesia local y comparten sus comidas con las cuadrillas de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Corrientes, planean que este esfuerzo no sea un hecho aislado. El objetivo es establecer un sistema de rotación que permita a otras colegas del país viajar a la cordillera para continuar con las curaciones. El equipo detectó que, aunque el cansancio es evidente tras jornadas que inician a las cinco de la mañana, la voluntad de seguir protegiendo el bosque permanece intacta, y su aporte profesional resulta vital para que los brigadistas puedan continuar con su labor operativa.




