En un movimiento estratégico que redefine el equilibrio de poder en el sector bancario, la Comisión Directiva de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) aprobó por unanimidad la incorporación del Banco de la Nación Argentina (BNA) como miembro pleno
Esta decisión se produce tras la salida de la entidad pública de ABAPPRA el año pasado, marcando un hito en la historia de la banca nacional al integrarse formalmente a la cámara que nuclea, mayoritariamente, a las entidades privadas de capital argentino.
Un giro estratégico en la representación bancaria
La llegada del principal banco del país a ADEBA no es un hecho aislado. Según consignó el medio ámbito , el Nación ya había oficializado su retiro de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPPRA) en abril de 2025, lo que había generado diversas especulaciones sobre su futuro posicionamiento. Con este desembarco, la cámara presidida por Javier Bolzico alcanza los 30 asociados, consolidándose como un espacio de representación transversal y de alto peso político.
Javier Bolzico expresó su orgullo por la elección del BNA y destacó que esta unión potencia la capacidad de la entidad para promover un desarrollo sostenible en un contexto de «competencia en igualdad de condiciones». Para el mercado, esto representa una señal clara de sintonía entre la banca pública nacional y los grandes jugadores privados en la búsqueda de fortalecer el crédito.
El nuevo ecosistema de 30 bancos
Con el ingreso del Nación, ADEBA termina de configurar un mapa financiero heterogéneo donde conviven gigantes tradicionales con los nuevos referentes del mundo digital. La lista actual incluye a entidades sistémicas como Galicia, Macro y Ciudad, junto a bancos provinciales de peso como los de Córdoba, La Pampa y Santa Fe, y neobancos como Brubank y Ualá.
Esta mixtura le otorga a la cámara una voz privilegiada en la mesa de discusiones regulatorias frente al Banco Central. En un escenario donde el crédito vuelve a ser el motor que se intenta encender para la recuperación económica, la cohesión entre la banca pública y privada nacional resulta fundamental para canalizar el ahorro hacia la inversión productiva y el consumo.
Un pilar para la recuperación económica
Desde la entidad remarcaron que el sistema financiero está llamado a ser uno de los pilares de la reactivación a través de la provisión de servicios financieros y medios de pago eficientes. La incorporación del Banco Nación no solo amplía la representatividad, sino que unifica criterios en la agenda económica actual, donde la intermediación financiera ocupa un rol central para el crecimiento del país.




