Chubut: tres focos activos y operativo de enfriamiento en la cordillera.
La Patagonia argentina atraviesa una situación crítica bajo la declaración de emergencia ígnea. Tras semanas de combate ininterrumpido, las autoridades de Chubut informaron que el operativo se encuentra en una fase dual: mientras se trabaja intensamente en la extinción de los sectores con fuego vivo, ya se han puesto en marcha las tareas de enfriamiento en áreas controladas y la logística de reconstrucción para los damnificados.
El último reporte oficial emitido por el Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) confirma que todavía persisten tres incendios con actividad: el del Parque Nacional Los Alerces, el de la desembocadura del Río Tigre-Lago Cholila y un sector específico en Puerto Patriada. Según C5N, el despliegue aéreo en Los Alerces ha sido uno de los más grandes registrados hasta la fecha, buscando frenar el avance sobre el bosque nativo.
Estado de los focos en Los Alerces y Lago Cholila
En el Parque Nacional Los Alerces, la actividad se concentra principalmente en el Sector de Villa Lago Rivadavia. En esta zona, las brigadas realizan un trabajo minucioso de detección de «puntos calientes» para evitar que las brasas subterráneas generen nuevos rebrotes. Por su parte, en el Lago Cholila la situación presenta una mayor complejidad logística debido a que el flanco izquierdo permanece inaccesible para el personal por tierra.
Durante la jornada del sábado, se registró una reactivación en la zona de Cholila que obligó al uso intensivo de medios aéreos, incluyendo aviones hidrantes y helicópteros con helibalde. La estrategia actual consiste en «planchar» el perímetro desde el aire para permitir que, en la medida de lo posible, los brigadistas logren ingresar a pie y consolidar las líneas de control.
Puerto Patriada y el regreso de los brigadistas
En Puerto Patriada, el panorama es más alentador, con un 85% del incendio contenido. Sin embargo, la vigilancia no se relaja, especialmente en la zona del arroyo El Blanco, donde se mantienen las maniobras de enfriamiento. Paralelamente a la lucha en el terreno, se está produciendo un emotivo recambio de personal; brigadas de Santa Cruz, San Juan, San Luis, Córdoba y Buenos Aires han comenzado el retorno a sus hogares tras cumplir sus turnos de servicio.
Desde el SPMF expresaron su gratitud hacia las federaciones de bomberos bonaerenses por su «compromiso y profesionalismo demostrado durante su participación en el operativo». Al respecto, el director de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, Fabián García, señaló que «los incendios forestales son cada vez más violentos y prolongados, afectan a muchas provincias y requieren presencia del Estado, coordinación y compromiso».
Reconstrucción y asistencia a los damnificados
Mientras el fuego retrocede en algunos sectores, la provincia comienza a contabilizar los daños. El impacto ha sido devastador en zonas como Epuyén, donde se han superado las 100 viviendas afectadas por las llamas. Las autoridades locales y provinciales ya trabajan en los planes de remediación y asistencia directa a las familias que perdieron su hogar y sus medios de producción.
La coordinación entre las distintas jurisdicciones y el Sistema Nacional de Manejo del Fuego sigue siendo la clave para enfrentar este fenómeno que, potenciado por la sequía, ha puesto en jaque al ecosistema andino. Se espera que las condiciones meteorológicas acompañen las tareas de liquidación final en los próximos días para dar paso definitivo a la etapa de restauración ambiental.




