Tragedia en Los Alerces: el fuego ya devastó miles de hectáreas.
La crisis ígnea en la cordillera de Chubut no da tregua y las cifras del desastre ambiental comienzan a tomar dimensiones alarmantes. En un esfuerzo conjunto que moviliza a cientos de personas, el operativo de combate se diversifica en varios frentes críticos para intentar frenar el avance de las llamas que, favorecidas por las altas temperaturas y la sequía, amenazan el patrimonio natural de la región.
El foco más preocupante se localiza en el Parque Nacional Los Alerces, específicamente en el sector Villa Lago Rivadavia. Según ADNSUR, la superficie afectada en esta zona ya alcanza las 16.765 hectáreas de bosque nativo, arbustal y pastizales. A pesar del intenso trabajo, el reporte del Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) indica que, aunque no hubo reactivaciones hacia la villa, la lucha contra los «puntos calientes» en sectores como Matuka y Cerro Negro requiere un monitoreo minuto a minuto.
Operativo federal y despliegue en Puerto Patriada
La lucha contra el fuego ha convocado a brigadistas de todo el país. En el incendio de Puerto Patriada, que se mantiene contenido pero con perímetros activos en el sector 2B, trabajan dotaciones de Córdoba, el SPLIF Bariloche y personal de las bases locales. Las tareas se han centrado en el enfriamiento de áreas críticas como El Retamal y La Burrada, donde se han detectado puntos de calor persistentes que podrían derivar en nuevos focos si las ráfagas de viento del sudoeste se intensifican.
Para coordinar este despliegue, que incluye a más de 119 efectivos y una flota de autobombas y camiones cisterna, se debió reubicar el Puesto 1 de comunicaciones en el barrio San Esteban. Esta decisión logística es clave para optimizar el enlace con las cuadrillas que operan en terrenos de difícil acceso, donde la señal satelital y de radio suele verse afectada por la orografía de la zona.
La batalla aérea en el Lago Cholila
Uno de los frentes más recientes y dinámicos es el detectado en la zona de Desembocadura El Tigre–Lago Cholila. Este incendio permanece activo y presenta una complejidad adicional: su flanco izquierdo se desarrolla en una zona de gran altura e inaccesible para el personal terrestre. Por este motivo, la estrategia se ha volcado al uso intensivo de medios aéreos provistos por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF).
«Las tareas se concentraron en el flanco derecho del incendio, reforzando líneas cortafuego con herramientas manuales y realizando enfriamientos con equipos de agua», detallaron las autoridades sobre el trabajo de la Brigada Nacional Sur. Actualmente, dos aviones anfibios, dos aviones hidrantes y tres helicópteros con helibalde operan sobre las columnas de humo para intentar «planchar» el fuego antes de que logre coronar hacia las cumbres.
Alivio en Esquel y refuerzos nacionales
En medio del panorama crítico, surgió una noticia positiva: el incendio que se había originado en el barrio El Coirón, en la ciudad de Esquel, fue finalmente extinguido. Tras afectar pastizales y arbustos, el área quedó bajo vigilancia sin registrar reactivaciones, lo que permitió derivar recursos hacia los focos más violentos de la cordillera.
Para las próximas jornadas, el Gobierno del Chubut dispuso el ingreso de nuevos contingentes de brigadistas provenientes de Entre Ríos, Córdoba, Neuquén y Santa Fe. El objetivo es permitir el descanso de quienes llevan semanas en la línea de fuego y fortalecer la liquidación de focos secundarios. En total, el despliegue supera los 200 agentes directos, quienes enfrentan condiciones meteorológicas extremas con temperaturas que han rozado los 32 °C, manteniendo la esperanza de que el cambio en la dirección del viento colabore con las tareas de contención.




