Un tribunal de EE.UU. habilita al gobierno de Trump a revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para miles de migrantes de Honduras, Nicaragua y Nepal. El fallo abre la puerta a deportaciones masivas.
Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos abrió este lunes la puerta a la deportación de miles de migrantes de Honduras, Nicaragua y Nepal que cuentan con el Estatus de Protección Temporal (TPS). Según DW.
El dictamen del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito permite al gobierno del presidente Donald Trump proceder con la revocación de este estatus mientras avanza el proceso de apelación de una sentencia anterior que lo protegía. «La orden del tribunal anterior que anulaba la terminación del TPS para Nepal, Honduras y Nicaragua queda en suspenso en espera de la apelación», señala el fallo.
¿Qué es el TPS y a quiénes afecta?
El Estatus de Protección Temporal (TPS) es un programa humanitario estadounidense que permite a grupos de personas residir y trabajar legalmente en el país cuando se considera que corren peligro si regresan a sus naciones de origen, debido a guerras, desastres naturales u otras circunstancias extraordinarias.
El programa protege a más de 51.000 hondureños y 3.000 nicaragüenses que llegaron a EE.UU. luego de que el huracán Mitch devastara sus países en 1998. Además, ampara a unos 7.000 nepalíes que recibieron el estatus tras el terremoto que azotó Nepal en 2015. Históricamente, los presidentes han renovado este estatus, pero la administración Trump ha buscado ponerle fin.
La postura del gobierno de Trump y la reacción de Honduras
Luego de volver a la Casa Blanca en 2025, Donald Trump tomó medidas para poner fin al TPS para estos países. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, justificó la decisión argumentando que «el TPS nunca se diseñó para ser permanente» y que las condiciones en esos países han mejorado hasta el punto de que sus ciudadanos pueden regresar de forma segura.
El gobierno de Honduras reaccionó con preocupación. A través de un comunicado de su Cancillería, «lamentó» la decisión estadounidense y defendió a sus ciudadanos: «Lejos de ser una amenaza, los tepesianos han vivido bajo estricta auditoría federal cumpliendo cada requisito de ley». Además, anticipó que este «litigio complejo» podría elevarse hasta la Corte Suprema de Estados Unidos para una definición final.
Antecedentes y posibles consecuencias
El fallo de este lunes revierte una orden de un juez federal que había anulado la decisión del gobierno de Trump de terminar con el TPS. Al suspender esa protección, el tribunal de apelaciones habilita al Departamento de Seguridad Nacional a avanzar con los procesos de terminación del estatus y, eventualmente, con deportaciones.
Esta medida se enmarca en la promesa de campaña de Trump de llevar adelante una deportación masiva de migrantes. Para las más de 61.000 personas afectadas de Honduras, Nicaragua y Nepal, la incertidumbre es total. Ahora dependen de que el litigio judicial continúe, posiblemente hasta la última instancia, mientras su permiso para vivir y trabajar legalmente en EE.UU. pende de un hilo.




