Tensión legislativa: la reforma laboral podría regresar al Senado.
El panorama parlamentario para la reforma laboral se ha vuelto incierto tras las recientes advertencias de la oposición y los anuncios de modificación por parte del oficialismo. Lo que parecía un camino despejado tras la media sanción en la Cámara Alta se ha transformado en un tablero de ajedrez donde el artículo referido a las licencias médicas es la pieza en disputa. Desde Unión por la Patria sostienen que cualquier alteración al texto original obligará a que el proyecto desande su camino y regrese a la instancia inicial, postergando la sanción definitiva de la ley.
El conflicto por las licencias médicas y la cámara revisora
El jefe del bloque de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez, fue contundente al señalar los límites reglamentarios que enfrenta La Libertad Avanza en la Cámara Baja. Según TN, Martínez advirtió que el rol de Diputados como cámara revisora impide aplicar cambios sin consecuencias procesales: “Cualquier cambio que le quieran hacer al proyecto, tiene que volver al Senado”, explicó el legislador. Esta postura busca frenar el intento del oficialismo de retocar puntos polémicos de la reforma sin perder la celeridad del trámite legislativo.
Martínez detalló además que la estrategia de su bloque no se limita a este artículo puntual, sino que mantienen un rechazo estructural a la iniciativa. “Somos la cámara revisora. No solo queremos eliminar ese artículo, de las licencias, sino que partimos de un rechazo en general. En ese caso el Senado, como cámara de origen, tendrá que volver a dictaminar, a favor o en contra de los cambios introducidos en Diputados. A partir de eso habrá o no ley», sentenció ante los medios.
La respuesta de LLA: cambios para enfermedades severas
Desde el oficialismo, la senadora Patricia Bullrich reconoció la necesidad de realizar ajustes en el texto que generó controversia por la reducción de haberes durante las licencias. La jefa de bloque de LLA en el Senado anticipó que están trabajando en una distinción para cuadros clínicos complejos. “Vamos a hacer una modificación para enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables y vamos a dejar un 100% del salario. Pero será solo cuando haya corroboración fehaciente del caso”, afirmó la exministra, buscando desactivar las críticas sobre el impacto social de la medida.
Bullrich subrayó que el objetivo del Gobierno es combatir lo que denomina la «industria del certificado», especialmente en el área de salud mental. “Tiene que ser bien cerrado, un certificado claro, que no sea parte de una industria que queremos desarmar”, explicó, y agregó que el certificado psiquiátrico es uno de los recursos más utilizados de forma irregular: “Es un exceso enorme, pasa en todos lados y hay que terminar con la Argentina trucha”. No obstante, aún no se define si estos cambios entrarán vía reglamentación o a través de un nuevo texto de ley.
Posible judicialización y el rol del movimiento obrero
El debate no termina en el Congreso. Germán Martínez también deslizó la posibilidad de que la reforma laboral termine en los tribunales si llega a ser promulgada. Según el jefe de la bancada opositora, la vía judicial es una herramienta que deben considerar los sectores directamente afectados. “La vía de la judicialización habrá que trabajarla sobre el texto definitivo. Sería muy bueno que si esa vía existiese, la plantearan los perjudicados. Cualquier acción que se haga en ese sentido debería ser coordinada con el movimiento obrero», concluyó.
El escenario para el Gobierno es complejo: debe decidir si acepta el retorno del proyecto al Senado para garantizar la constitucionalidad de los cambios en las licencias, o si avanza con el texto actual arriesgándose a un rechazo masivo en Diputados o a una catarata de amparos judiciales una vez que la ley entre en vigencia. Las próximas reuniones con Martín Menem y la mesa política del Ejecutivo serán determinantes para definir el rumbo de la reforma.




