Satélites y drones: la tecnología argentina para frenar incendios.
La lucha contra el fuego en las reservas naturales y zonas boscosas de la Argentina está entrando en una nueva era tecnológica. Gracias al desarrollo de una plataforma innovadora que integra diversas herramientas digitales, hoy es posible detectar focos ígneos en sus etapas más tempranas, evitando desastres ecológicos de gran magnitud. Esta solución, que combina la mirada global de los satélites con la precisión quirúrgica de los drones, se presenta como una herramienta vital para proteger regiones críticas como la Selva Paranaense o los bosques patagónicos, donde el factor tiempo es el que define la supervivencia del ecosistema.
Una respuesta inteligente ante la emergencia forestal
El sistema, desarrollado por la empresa argentina Nideport, ya ha demostrado su eficacia en situaciones reales. Recientemente, permitió neutralizar un incendio que amenazaba la Selva Paranaense en Misiones, detectando el foco dentro del área de amortiguación de un proyecto de restauración ecológica antes de que se volviera incontrolable. Según TN, la compañía ya mantiene conversaciones con municipios de la Patagonia para implementar esta tecnología en una región que, solo en la última temporada, sufrió la pérdida de más de 60 mil hectáreas en la provincia de Chubut.

La arquitectura de esta plataforma funciona de manera encadenada y automática. En una primera instancia, la información satelital continua —que incluye datos de Satellites On Fire— identifica una anomalía térmica y envía una señal a un drone autónomo. El dispositivo se activa sin intervención humana, vuela hacia las coordenadas y captura imágenes en alta resolución que permiten determinar con exactitud la magnitud, ubicación y dirección del avance del fuego. Esta información llega de inmediato a los brigadistas, optimizando cada segundo de la respuesta operativa.
El valor de la detección temprana y los datos verificables
La capacidad de anticipación es, quizás, el mayor activo de esta tecnología. “Detectar un incendio en sus primeras etapas marca una diferencia enorme”, explicó Juan Nuñez, CEO y cofundador de Nideport. Según el directivo, la identificación veloz no solo preserva la biodiversidad, sino que reduce drásticamente el uso de recursos económicos y humanos en el combate directo. Por su parte, Tomás Gutierrez, cofundador y CFO de la firma, agregó que “hoy la tecnología nos permite anticiparnos y actuar antes de que el daño sea irreversible”.
A diferencia de los métodos tradicionales de vigilancia, que dependen de patrullajes físicos esporádicos en territorios de difícil acceso, este sistema transforma miles de hectáreas en datos verificables en tiempo real. La plataforma permite monitorear desde el crecimiento de los árboles y la captura de biomasa hasta posibles intrusiones humanas o deforestación ilegal. Esta trazabilidad es fundamental para el mercado de créditos de carbono, donde la transparencia y la confianza se sustentan en registros georreferenciados precisos.
Hacia un monitoreo ambiental integral
Más allá de la emergencia ígnea, el sistema construye un registro histórico de la salud del ecosistema. Al centralizar la información, se facilita la gestión de proyectos de restauración a gran escala, garantizando que los esfuerzos de reforestación sean exitosos y protegidos contra amenazas externas. La integración de sensores ambientales en el terreno completa un círculo de protección que aspira a ser el nuevo estándar en la conservación ambiental argentina.
Con el éxito obtenido en Misiones y el interés creciente en el sur del país, la tecnología local demuestra que la innovación es el mejor aliado contra el cambio climático. La posibilidad de extinguir un incendio antes de que se convierta en noticia nacional es, hoy, una realidad técnica que espera su despliegue masivo para salvaguardar el patrimonio natural de todos los argentinos.




