Puerto Madryn: el estado de los buzos tras la desaparición de Sofía.
La ciudad de Puerto Madryn permanece en vilo tras el dramático accidente ocurrido durante una certificación de buceo en las aguas del Golfo Nuevo. Mientras la Prefectura Naval Argentina (PNA) despliega un operativo sin precedentes para localizar a Sofía Devries, de 23 años, la atención médica se ha centrado en el resto de la delegación. Los acompañantes de la joven, quienes vivieron momentos de extrema tensión a más de 20 metros de profundidad, fueron trasladados de urgencia al Hospital Andrés Isola tras reportar sintomatología física y cuadros de shock emocional.
Tratamiento en cámara hiperbárica para los sobrevivientes
De los tres practicantes que lograron emerger, dos personas —de 26 y 33 años— debieron ser sometidas a tratamiento inmediato en cámara hiperbárica debido a síntomas compatibles con descompresión. Según La Opinión Austral, tres practicantes y el instructor de buceo fueron hospitalizados en total, siendo este último uno de los casos más seguidos debido a que «descendió en reiteradas oportunidades para intentar ubicar a la joven y superó los tiempos de permanencia recomendados bajo el agua», poniendo en riesgo su propia integridad física.
La oxigenoterapia hiperbárica es un recurso vital en este tipo de accidentes, ya que permite que el oxígeno se disuelva en el plasma sanguíneo bajo una presión superior a la atmosférica normal, combatiendo los efectos de las burbujas de nitrógeno que se forman tras una subida brusca a la superficie. Mientras dos de los jóvenes evolucionan en esta cabina, un tercer integrante de 37 años permanece internado en observación bajo vigilancia estricta del personal médico del nosocomio local.
El desgarrador testimonio del novio de la joven
Entre los participantes de la inmersión se encontraba la pareja de Sofía, quien también realizaba la práctica para la certificación. A través de sus redes sociales, el joven relató con dolor lo sucedido en las profundidades de Punta Cuevas. “Tuvimos un accidente bajo el agua y no la encontramos desde ayer. Quiero encontrarla”, expresó en un mensaje que se viralizó rápidamente. En otra publicación, añadió: “Te amo para toda mi vida. Tengo la esperanza de volverte a encontrar. Todavía te espero”.
La reconstrucción preliminar indica que el grupo descendió a más de 20 metros de profundidad cerca del Parque Submarino. Las autoridades analizan la hipótesis de que la joven pudo haber atravesado una situación de pánico o realizado una maniobra incorrecta durante el ascenso. Según los expertos, en contextos de inmersión profunda, una reacción nerviosa puede derivar en un ascenso descontrolado o en la pérdida del regulador de aire, factores que complican cualquier procedimiento de rescate.
Investigación judicial y operativo de búsqueda activo
La Justicia de Chubut, a través de la fiscal María Angélica Cárcamo, ha iniciado una investigación para determinar si se cumplieron los protocolos de seguridad. Se han ordenado declaraciones de las personas embarcadas y de los responsables de la operadora de buceo. En paralelo, la Prefectura mantiene guardacostas, nadadores de rescate y buzos especializados rastrillando la zona del Golfo Nuevo.
Las tareas están condicionadas por la visibilidad subacuática y las corrientes marinas del Golfo. El jefe de Salvamento y Buceo de Prefectura señaló que el operativo es «crítico y prioritario», mientras los familiares de Sofía ya viajan hacia la ciudad portuaria para seguir de cerca las novedades. La comunidad de buzos locales se mantiene alerta, colaborando en lo posible mientras esperan noticias sobre el paradero de la joven de 23 años.




