Comodoro potencia su logística con el arribo de un buque potero chino.
El Puerto de Comodoro Rivadavia vive una jornada histórica que marca un antes y un después en su proyección operativa. Con el arribo del buque potero Fu Yuan Yu 7666, se ha dado inicio a una operatoria de gran escala que posiciona a la terminal chubutense como un actor central en la zafra de calamar.
Este evento no solo representa un hito comercial, sino que también valida la infraestructura local para recibir grandes cargas y gestionar servicios logísticos de alta complejidad bajo estándares internacionales.
Capacidad operativa y competencia regional
La embarcación, proveniente de aguas internacionales, ingresó al muelle con una carga de 735 toneladas de calamar entero congelado. Esta operación inicial de la temporada es vista como una prueba de fuego superada para la administración portuaria.
Según ADNSUR, la administradora Digna Hernando subrayó que este arribo permite demostrar la eficiencia de la terminal. «Es la primera vez que atraca en nuestro puerto, es el primer potero que entra en la temporada. Además de todo el movimiento que genera, también nos permite demostrar que el puerto es un puerto que tiene todas las condiciones para atender con mucha eficiencia toda la logística que requiere una descarga de calamar», explicó la funcionaria.
La rapidez en la descarga es un factor determinante para las empresas navieras. Se estima que las tareas, que incluyen el movimiento de contenedores refrigerados y grúas de gran porte, se extiendan por un máximo de dos días. Hernando fue contundente respecto al posicionamiento estratégico de la ciudad: «La realidad es que nosotros estamos en condiciones de competir con todos los puertos de la región y de complementarnos también con todos los puertos para que todas estas operaciones sean lo más eficientes».
Impacto inmediato en el empleo y la economía local
Más allá de las toneladas desembarcadas, el verdadero valor de esta operatoria reside en la dinamización del mercado laboral. El puerto se ha convertido en un hormiguero de actividad donde convergen estibadores, transportistas de más de 25 camiones reefers y personal técnico de organismos como Aduana, Senasa y Prefectura. La logística complementaria también juega un papel clave, ya que el buque requiere abastecimiento de combustible, víveres y servicios de catering para continuar con su campaña en alta mar.
«Es mucha la actividad que se genera, las personas involucradas y los equipamientos también», detalló Hernando, resaltando que cada arribo de este tipo activa una cadena de valor que beneficia directamente a las pymes de servicios y logística de la zona. Esta inyección de actividad refuerza la visión de un puerto que deja atrás viejos preconceptos para mostrarse moderno y capaz.
Un futuro estratégico para el Puerto de Comodoro
La exitosa gestión del Fu Yuan Yu 7666 funciona como una carta de presentación para futuras embarcaciones que operan en el Atlántico Sur. Existe una alta expectativa por el arribo de nuevos poteros en los próximos días, lo que consolidaría a Comodoro Rivadavia como un punto de escala preferencial.
La meta es clara: transformar a la terminal en un nodo logístico que no solo reciba materia prima, sino que genere empleo genuino y divisas, fortaleciendo el perfil productivo de la provincia del Chubut frente a la competencia de otros puertos patagónicos.




