En un clima de tensa expectativa, el Parlamento de Venezuela dio un paso crucial hacia la liberación de detenidos por causas políticas
Este jueves, los legisladores aprobaron en primera instancia el proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, una medida que busca beneficiar a cientos de personas encarceladas durante las movilizaciones contra el gobierno de Nicolás Maduro. El avance legislativo reaviva las esperanzas en Argentina por la situación de Nahuel Gallo y Germán Giuliani, quienes aún permanecen privados de su libertad en suelo venezolano.
Un marco legal para la liberación de manifestantes
El proyecto de ley, que consta de una veintena de artículos, recibió el respaldo unánime de los 277 legisladores presentes. La iniciativa apunta a cesar los procesos penales por delitos como rebelión, traición e instigación, siempre que hayan ocurrido en el contexto de protestas ciudadanas entre los años 1999 y 2026. Según datos recogidos por el medio ámbito , aunque el gobierno de Delcy Rodríguez asegura haber liberado a más de 600 personas, organizaciones como Foro Penal mantienen una cifra confirmada menor, reportando cerca de 700 ciudadanos que todavía siguen tras las rejas.
Jorge Rodríguez, titular del Parlamento, subrayó que el texto no incluirá un listado cerrado de nombres para evitar exclusiones y pidió «celeridad» en el proceso de consulta pública que precede a la votación definitiva. Sin embargo, desde la sociedad civil advierten que la efectividad de la medida se medirá por la transparencia en su aplicación y el cese real de las restricciones a los derechos de expresión de los ya excarcelados.
La angustia y el reclamo por los compatriotas argentinos
Mientras la ley sigue su curso burocrático, la diplomacia argentina logró concretar recientemente la salida de dos ciudadanos: Gustavo Gabriel Rivara y Roberto Baldo. Este último, detenido desde finales de 2024 bajo acusaciones de terrorismo, recuperó la libertad aunque su causa judicial no ha sido cerrada formalmente.
Pese a estos avances, el foco de preocupación en Argentina se mantiene sobre Nahuel Gallo y Germán Giuliani. Gallo cumple ya 419 días de detención en condiciones de extrema precariedad; su esposa, María Alexandra Gómez, denunció recientemente las trabas para acercarle elementos de higiene básica al centro de detención Rodeo I. Por su parte, la pareja de Giuliani, Virginia Rivero, enfatizó que la presión internacional no cesará hasta que la amnistía sea total y efectiva para todos los extranjeros detenidos en este contexto.




